IV EDICIÓN DEL BCN FILM FESTIVAL '020
No faltó a su cita anual, desde hace cuatro años, este Festival de Cine Internacional de Barcelona, con visos de perpetuarse en el atribulado mundo de los certámenes cinematográficos que envuelven la geografía nacional, con especial énfasis en el cine extraído de la literatura. Esta fue una apuesta basada en la incertidumbre de cuándo y cómo tendría lugar la presente edición. En un primer momento, antes de la irrefutable pandemia, su ubicación restaba en período primaveral, inmediatamente después de la adecuada fecha del 23 de abril, día de Sant Jordi y del libro, por extensión. Sin embargo, las malas (pésimas) noticias hicieron reaccionar a la organización de que posponer el Festival dos meses después –calculando fases de escalada y desescalada, así
En estreno
 
ESPECIAL MICHAEL MANN «REVISITADO» (1979-2015)
En diciembre de 2006 publicamos en el portal de cinearchivo nuestro primer dossier, consistente en analizar algunas de los largometrajes más significativos de un cineasta que estrenaba por aquel entonces Corrupción en Miami (2006), idéntico título al de la popular serie televisivo que él mismo había sido uno de sus impulsores en calidad de productor ejecutivo. Catorce años más tarde, en el arranque del verano de 2020 publicamos un dossier completo sobre el cine de Michael Mann, cuya influencia se ha dejado sentir a lo largo de los que llevamos de centuria, por ejemplo, en
EL ADIÓS AL GENIAL COMPOSITOR ENNIO MORRICONE
A las puertas de recibir el premio Princesa de las Artes de la edición de 2020 --junto a su colega John Williams--, Ennio Morricone (1928-2020) falleció el pasado 7 de julio, a las noventa y un años, en su ciudad natal, Roma. Difícilmente la cinematografía transalpina puede entenderse sin la contribución de quien más bandas sonoras ha llevado a cabo dentro de la industria italiana para producciones de directores tan dispares como Sergio Leone, Elio Petri, Damiano Damiani o Giuseppe Tornatore. Este último rodó el año pasado, en el cumplimiento del 90 aniversario del
52 EDICIÓN DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES'019
Lo primero que nos viene a la retira ante el estreno de un Festival de Cine con mayúsculas como el de Sitges es su presentación a la sociedad en forma de póster y reflejo a la vez de aquello que será homenajeado a simple vista. Normalmente, identifica a un título dentro de una efeméride elegida casi al azar. Este año era el turno de Mad Max, salvajes de autopista (1979).
DOMINO (2019)
Un policía danés sigue los pasos de un supuesto yihadista, quien ha dado muerte durante un servicio nocturno a su compañero, Alex. Junto a una oficial de policía, amiga del fallecido, se adentrarán en aguas pantanosas dentro del mundo islámico en el que se desarrolla la acción. Nadie
JOKER (2019)
Tras la sorpresa causada por la obtención del León de Oro del Festival de Venecia de este año, 2019, la película de Todd Phillips ha llegado a las pantallas para que el espectador pueda por fin comprobar cómo un film adscrito, en principio, a un género tan codificado como el de los superhéroes (cabe recordar que el Joker es popularmente conocido como el máximo rival y supervillano de
STAR WARS: LOS ARCHIVOS (EPISODIOS IV - VI: 1977-1983)
En 1971 George Lucas recibió veinte mil dólares por dos años de trabajo en la cinta distópica THX1179 que escribió y dirigido. Siete años más tarde, el cineasta californiano se convirtió en uno de los Golden boy
III EDICIÓN BCN FILM FESTIVAL 2019


Entre los días 23 y 30 de abril de 2019 se celebró en la Ciudad Condal la III edición del BCN Film Festival con el propósito de consolidar una oferta cultural en el marco de la festividad de Sant Jordi, patrón de Catalunya. Con la nueva dirección a cargo de la periodista Conxita Casanovas (una voz conocida de RNE)  el certámen barcelonés ha potenciado las sección a competición y ha querido premiar al espectador con precios módicos para cada una de las proyecciones. Una iniciativa que ha servido para garantizar una afluencia de público notable sustentada asimismo con una atractiva oferta de producciones de distintos estilos y ámbitos geográficos, y la visita para promocionar sus películas de distinguidos cineastas como Mike Leigh (del que cinearchivo.net dedicará un  especial, a publicar entre los meses de mayo y junio), Rupert Everett y Ralph Fiennes, entre otros.
Crónica de Àlex Aguilera   
 

Nacido como un Festival al albur de la festividad de Sant Jordi, patrona de Barcelona, El BCN Film Festival se ha consagrado en escasos tres años en un certamen de referencia en nuestro país. No tan solo el hecho de estar apoyado por buena parte de un colectivo que visita semanalmente los reconocidos a nivel europeo Cines Verdi ha certificado la validez y solvencia de esta iniciativa, sino la categoría a la que quiere acceder por derecho propio gracias a su programación, lo pueden convertir en una cita obligada para los cinéfilos. Una programación oficial que se sustenta en una acertada selección de títulos encabezados por directores y actores de solvencia extranjeros (Ralph Fiennes, Mike Leigh, Rupert Everett, etc.)  y nacionales (Rodrigo Sorogoyen, Benito Zambrano, Agustí Villaronga, Dani De la Orden, etc.) bajo la inequívoca seña del cine histórico, literario y de denuncia social. Sin el ánimo de caer en la pretenciosidad, los casi sesenta títulos proyectados tenían un componente de interés que hacía justificable su inclusión en la parrilla de pases matutinos o de tarde-noche. Abierto al público con precios del todo populares (2,90 € por sesión de media, por lo que representa una nueva Fiesta del Cine alargada en el tiempo), el Festival de Barcelona engalanó su calle principal para los invitados estrella del certamen. Este año le tocó el turno a Jeremy Irons quien presentó fuera de concurso, el documental sobre el Museo del Prado, en su doscientos aniversario de vida. Por la alfombra roja pasaron también muchos protagonistas y autores que hicieron más grande y accesible si cabe el evento a los expectantes espectadores. Un acierto remarcable también de la organización fue la de concentrar la totalidad de la programación en las cinco salas de las que consta hoy en día el genuino cine Verdi. Un factor que posibilita una mejor accesibilidad al lugar de proyección y una muestra real del ambiente —cada vez más positivo— cara al festival. La inclusión en la nueva dirección, a cargo de la entusiasta y conocedora periodista Contxita Casanovas (muchos años al frente de programas de cine en Radio4), ha sido un punto determinante en la confección de una programación ajustada a las necesidades e inquietudes de un público en su mayoría de mediana edad. La cita diaria se desarrolló con normalidad, sin aglomeraciones de colas y con una buena respuesta del público en general.
 
SECCIÓN OFICIAL A CONCURSO Y FUERA DE CONCURSO
 
Resaltar la buena calidad media de las trece cintas proyectadas en la Sección Oficial a Concurso, entre ellas, la finalmente ganadora Soledad, de la argentina Agustina Macri (hija del Presidente de aquel país, Mauricio), un rotundo alegato en contra de la represión y de la mala praxis policial al confundir a una activista con una terrorista con las consecuencias penales que su captura comportó. Basada en hechos reales como alguna de las cintas vistas en esta sección como La tragedia de Peterloo, recreación de unos actos terribles durante una manifestación en Manchester en 1819, y en la que algunos han querido ver un relato malintencionado de lo vivido el 1 de octubre de 2017. Mike Leigh, su director, vino a defender la película que contiene escenas de un realismo atroz. Pero, sin desmerecer ninguna de las propuestas anteriores, la mejor cinta de la Sección Oficial vista por un servidor fue Viento de libertad, del germano Michael Herbig —aunque bien la hubiese podido firmar el propio Steven Spielberg—. Enclavada en el período de confrontación y separación entre las Alemanias Occidental y Oriental, concretamente arranca en 1979, cuando dos familias del bando Democrático deciden huir en globo hacia el país fronterizo. Una epopeya resuelta de manera ejemplar y con ecos de proeza escondida en nuestro escaso conocimiento de lo que allí pasó antes de la caída del Muro de Berlín en 1989.
   En el conjunto de la programación no desmerecieron El bailarín —a mayor gloria del joven Nuyerev—, el documental ejemplarmente analizado por Mark Cousins, La mirada de Orson Welles, con datos que escapan al aficionado más acérrimo a Orson Welles. No pudimos acceder, no obstante, a Nacido Rey o La vida sense la Sara, propuestas locales de Agustí Villaronga y Laura Jou, respectivamente, que tuvieron una cálida acogida. Si pudimos acceder al visionado de la esperada El Emperador de París, apadrinada por el Festival de Sitges por aquello de vanagloriar al personaje François Vidocq (Vincent Cassel, menos convincente que en otros trabajos), un misterioso personaje de los bajos fondos que acaba trabajando para la policía de la Francia napoleónica de 1800. En una época algo posterior acontece la historia de Cartas a Roxane, donde el creador de Cyrano de Bergerac —también se pudo ver en una sección paralela la mejor versión de este clásico—, Edmond Rostand, sufre una crisis creativa. A un nivel incluso más dramático se presentó El secreto de las abejas, con división de opiniones.
En cuanto a la Sección Oficial fuera de Concurso pudimos deleitarnos con Buñuel en el laberinto de las tortugas, recreación en clave animada de los pormenores del rodaje de Las Hurdes / tierra sin pan (1932), a cargo del genio de Calanda, Luis Buñuel —curiosamente, sin su pronunciado estrabismo— y el desconocido Ramón Acid. Emotiva fue la presentación del acto a cargo de Manuel Cristóbal y el director Salvador Simó. Los esperados biopic de Bertold Brecht y Oscar Wilde, éste último con el nombre de La importancia de llamarse Oscar Wilde, crearon sendas controversias perfectamente atribuibles al fuerte carácter se sus protagonistas y sus obras. Una lástima la no presencia de Rupert Everett para explicarnos mejor los últimos tres años del escritor irlandés. Distintos resultados cosecharon también, Rojo, premiada en San Sebastián y Victoria 3 de marzo. Decepcionante la primera, pese a un arranque prometedor; y contundente la segunda recreando unos hechos ocurridos en plena transición.
 
CINEMA EN GRÀCIA
 
El comodín de la comedia siempre está presente en certámenes que buscan la complicidad del público, más aun en épocas de exiguas alegrías sociales. Por ello, el festival se abre al barrio que lo acoge con divertidas a priori propuestas foráneas como la estrafalaria De la India a París en un armario de Ikea —distinguida con el Premio del Público— o La biblioteca de los libros rechazados, ambas historias basadas en libros de éxito.
 
ZONA OBERTA, ARTE EN EL CINE E IMPRESCINDIBLES
 
Difícil elección entre tanta propuesta interesante. Si bien, nos decantamos por los clásicos imprescindibles de ayer, como el tributo que se le dedicó a El gran Buster, a cargo de Peter Bogdanovich —ausente por un percance físico—, documental que indaga en la personalidad real de Buster Keaton, de quien pudimos ver tres de sus mejores trabajos, Las siete ocasiones (1925) —la menos conocida—, El moderno Sherlock (1924) y El maquinista de la General (1926). Todas ellas proyectadas en impecables copias restauradas a cargo de la Cohen Fundation y la Cinemateca de Bolonia. En el tintero nos quedaron degustar el remasterizado Tommy (1975), de Ken Russell, o los ensayos sobre Leonardo V Centenario, El joven Picasso o la figura de Klimt o volver a visionar el epílogo de la obra de la recientemente fallecida Agnès Varda, Varda By Agnes. Obras actuales del cine italiano femenino estuvieron igualmente presentes a lo largo y ancho del certamen, destacando de las doce propuestas, El país de las maravillas, de Alicia Rohrwacher y Un atardecer en la Toscana, con el tema de la inmigración de trasfondo.
    Sin embargo, la foto del Festival fue aquella que reunió a directores ya consagrados como J. A. Bayona, Javier Ruíz Caldera, Kike Maillo, Àlex Pastor y Mar Coll, una generación nacida en la Escuela de Cine ESCAC, de la cual presentaron sus primeros y respectivos cortometrajes, en una sesión entrañable y aleccionadora para los nuevos talentos que puedan surgir. Una inspiración seguramente.•