VI FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE BARCELONA SANT JORDI '022
Celebrado entre el 21 de 29 de abril, en el transcurro de las celebraciones del día del libro, veintitrés de abril, el BCN FILM FEST acogió la nada desdeñable cifra de setenta títulos, entre largometrajes, documentales y sesiones especiales de cortometrajes, en el populoso barrio de gracia de la capital catalana: Barcelona. La consolidación de un certamen que tuvo como principal reclamo a nivel internacional, la figura del director, guionista, productor y periodista ocasional, Oliver Stone -suyas son algunas de las pocas entrevistas largas que se conservan con
En estreno
 
ESPECIAL PETER BOGDANOVICH (PARTE I, 1967-1979)
El pasado 6 de enero fallecía, a los ochenta y dos años, Peter Bogdanovich, uno de los realizadores norteamericanos poseedor de un conocimiento enciclopédico sobre la Historia del cine de su país. En cinearchivo.net rendimos nuestro particular tributo-homenaje a Bogdanovich con la publicación de un dossier dividido en dos partes que
ADIÓS AL CINEASTA PETER BOGDANOVICH, A LOS 82 AÑOS
Fallecido el pasado 6 de enero en su residencia angelina, según fuentes de la familia, por causas naturales, Peter Bogdanovich pasará a los anales por ser uno de los mayores divulgadores y conocedores de la Historia del Cine de los Estados Unidos. Crítico antes que cineasta (escribió en la prestigiosa revista Esquire), debutó como director de largometrajes a los veintiocho años con Un héroe anda suelto (1967), primera propuesta de un total de casi una veintena de películas que llegó a rodar a lo largo de cerca de cuarenta años. En cinearchivo.net rendimos nuestro particular
54 EDICIÓN DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES '21
Entre el 7 y el 17 de octubre de este año, se celebró la quincuagésima cuarta edición del Sitges Film Festival, como gusta internacionalizar a este emblemático certamen ubicado desde sus inicios en la blanca subur. Eso sí, autoproclamarse uno mismo como número uno del sector no es algo que podamos llamar falsa modestia, más bien autocomplacencia. Seremos los informadores y periodistas los que tengamos que elevar a dicha categoría esta verdad tangible en cifras y en número de proyecciones. Lo de la calidad es harina de otro costal.
DRIVE MY CAR (2021)
JOKER (2019)
Tras la sorpresa causada por la obtención del León de Oro del Festival de Venecia de este año, 2019, la película de Todd Phillips ha llegado a las pantallas para que el espectador pueda por fin comprobar cómo un film adscrito, en principio, a un género tan codificado como el de los superhéroes (cabe recordar que el Joker es popularmente conocido como el máximo rival y supervillano de
JERRY GOLDSMITH: UN CAMALEÓN MUSICAL
Quizá sea un poco exagerado decir que desde el fallecimiento de Goldsmith el 21 de julio del 2004 se acabó la música de cine tal y como la habíamos conocido. Pero, vamos que si a eso unimos que Elmer Bernstein nos dejó un mes después hay que convenir que nadie pudo cubrir el hueco que ambos dejaron (a excepción de los corta y pega de Williams y el reciclaje de temas en Morricone). Y es que ahora mismo, visto con perspectiva, el peor Jerry es el mejor score de los últimos veinte años.
VI FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE BARCELONA SANT JORDI '022

                                


              BAJO LA SOMBRA DE LA GUERRA EN UCRANIA

 

Crónica de Àlex Aguilera

 


Celebrado entre el 21 de 29 de abril, en el transcurro de las celebraciones del día del libro, veintitrés de abril, el BCN FILM FEST acogió la nada desdeñable cifra de setenta títulos, entre largometrajes, documentales y sesiones especiales de cortometrajes, en el populoso barrio de gracia de la capital catalana: Barcelona.
    La consolidación de un certamen que tuvo como principal reclamo a nivel internacional, la figura del director, guionista, productor y periodista ocasional, Oliver Stone —suyas son algunas de las pocas entrevistas largas que se conservan con Fidel Castro, Comandante, y otras personajes celebres o no tan celebres, caso del El cineasta Oliver Stone presento en la Ciudad Condal "JFK: caso revisitado".execrable Vladimir Putin—. El propio Stone presentó in situ su último documental, JFK. Caso revisado; acaso el más discursivo, aunque aclaratorio de lo que pudo haber acontecido aquel fatídico día de 1963 en Dallas, con el asesinato del presidente John F. Kennedy. Sus derivadas también integran este esencial documento histórico. Otro documental, esta vez, dedicado a la figura, igualmente presente de Jeremy Thomas, productor clave de las últimas cuatro décadas —objeto de una entrevista en exclusiva gracias a A contracorriente films— del panorama internacional, revivió no pocos títulos de interés en una retrospectiva compartida con una nueva sede del Festival, la Filmoteca de Catalunya, como pudieron ser la revisitada Crash (1996), el neonoir Todo el mundo gana (1990) o la japonesa Hara-Kiri: Muerte de un samurái (2011), en 3D, como novedad, en la sección Imprescindibles.
   Como viene siendo habitual, el certamen se compuso de otras secciones, actuales y oficiales, a nivel competitivo, informativo o paralelo (cinema con Gràcia, haciendo un juego de palabras con el barrio que acogía la mayoría de proyecciones). De esta forma, el día 21, puntual a su cita, los aledaños del cine Verdi (sede oficial) se vistieron de gala con la presentación de Espejo, espejo, una ácida comedia sobre el narcisismo.
 
SECCIÓN OFICIAL
 
Una veintena títulos se enmarcaban dentro de esta sección de carácter competitivo, quedando excluidos de los galardones, documentales y otras cintas de ficción de calidades contrastadas. En este sentido, comprendemos la no aceptación en categorías competitivas de documentales tales como la mencionada Jeremy Thomas: Una vida de cine; The World Champion (sobre la mítica partida Un fotograma de "La conferencia".ajedrecista entre Karpov y Korchnoi en 1978) o Ennio: The Maestro (sobre la longeva trayectoria musical del desaparecido compositor italiano Ennio Morricone), no así el JFK: Revisitado. Una solución sería hacer competir entre ellos a todos los buenos e interesantes documentales que cada vez proliferan con mayor acierto y rigurosidad por los festivales de medio mundo. Sin embargo, menos entendible fue la no presencia de La piel en llamas —con el excelente Óscar Jaenada en la piel de un fotógrafo de guerra—, la aclamada La maniobra de la tortuga —con la comedida Natalia de Molina, asimismo presente en la sesión inaugural— o el drama Quiero hablar sobre Duras —en el trasfondo una relación amorosa con la escritora Margarite Duras—. De entre los restantes títulos visionados, la ganadora final, La conferencia, corresponde a una desconocida reunión entre miembros de la Gestapo para clarificar el destino de los numerosos judíos localizados en la Europa antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Algo tediosa cinta germana que aspira a expiar la culpa de sus antepasados más próximos. Lamentamos la no aparición del polar Maigret en los premios finales, quizá por venir marcado por la presencia del gran Gérard Depardieu en el rol del eterno comisario galo. En demasía se tiene en cuenta la vida privada de cada uno de los intérpretes de un film, mas aún que una certera interpretación.
 
CINEMA AMB GRÀCIA Y ZONA OBERTA
 
Dos secciones que se complementan a la perfección, con títulos para todos los gustos y edades. Al hilo de los destinatarios finales de los diferentes pases, constatar que la mayor parte de asistentes traspasaban los sesenta años de edad. Destacaron El Duque —el gran secundario Jim Broadbent en el papel de un padre de familia irlandés quien roba un famoso cuadro de Goya para asó poder ayudar a su familia en época de precariedad— y la refelexiva Red Rocket, de Sean Baker, en el primer apartado. Mientras, en la sección “abierta”, brilló con luz propia la excelsa cinta local, Nosaltres no ens matarem amb pistoles. Una dura cinta que describe con solvencia la relación entre cinco amigos que vuelven a coincidir tras la muerte de un allegado. Una reunión en tierras valencianas que describe a la perfección el paso de la adolescencia a una madurez nada asentada. Maria Ripoll, directora a reivindicar, nos introduce en ese ambiente tan mediterráneo, alejado de anuncios de cerveza y tan hostil como cualquier otro. No pudo venir a presentarla debido al fatídico COVID-19.
Por lo demás, destacar la gran afluencia de público -sesiones gratuitas, eso sí- que tuvo Quico Sabater, a mayor gloria del legendario maqui catalán, ya visitado en el cine en un film de Fred Zinnemann ...Y llegó el día de la venganza (1964). Aquí con el irregular Roger Casamajor —también presente en El fred que crema, la fallida aunque interesante parcialmente cinta de Santi Trullenque, sobre la influencia de un nazi en los parajes rurales andorranos en el invierno de 1943— como el protagonista absoluto de la función. Buen montaje a cargo de Luís Rico, con aire de tvmovie, fácilmente exportable.
 
ART AL CINEMA
 
Para los más exegetas y exigentes del panorama artísticoconceptual, piezas de indudable exquisitez a tenor de los nombres expuestos, como los pintores Modigliani (El indomable Modigliani) y Botticelli (Botticelli y Florencia: El nacimiento de la belleza). Sección para sibaritas de todas las tendencias. Para degustar en pantalla grande.
   Finalmente, celebrar esta edición como una vía para poder asentar un certamen de interés, cuyo polo de atracción siempre deben ser las películas, sin olvidar la asistencia de nombres ilustres del séptimo arte. Quizá el pero sería el de acercar más a la prensa y al público en general a estos insignes personajes quienes difícilmente vuelvan a pisar suelo español por su avanzada edad. Por lo demás, esperar que las injerencias gubernamentales no incidan negativamente en internacionalizar un festival más allá de su calidad media, algo innegable en las seis ediciones ya celebradas con creciente éxito.•

ENTREVISTA A ÓSCAR JAENADA
 
Óscar Jaenada vive a caballo entre Estados Unidos, donde trabaja la mayor de las veces, y España. En los estertores del Barcelona Film Festival vino a presentar La piel en llamas, según la obra teatral de Guillem Clua, título presentado en la Sección Oficial (Fuera de Competición) del Barcelona Film Festival: San Jordi’22.
AA: ¿Te consideras un apátrida?
OJ:Un poquito. Yo soy nacido en Barcelona, (criado en Esplugues de Llobregat), aunque residente en Euskal Herria, con hijo vasco y mujer madrileña. Tengo trabajo en Norteamérica. Soy de un lado para otro. Me gusta aprender de unos y otros. Veo diferencias, sanas. No veo ni la multiculturalidad ni la doble nacionalidad como algo malo. Si no como todo lo contrario.
AA: El formar parte de una sociedad…
OJ: Mi trabajo es, precisamente, eso. No sentirme de un sitio y de todas partes. El tener la perspectiva, en conseguir algo. No conozco nada en profundidad, pero conozco todo superficialmente. Creo que es mi misión como actor. Es el trabajo que he tenido de toda la vida: una empatía muy buena para unas cosas, pero muy mala para otras.
AA: El echar raíces…
OJ: No, claro. No se pueden echar muchas.
AA: ¿Te basaste, de alguna manera, en el personaje (José Luís Alcobendas) teatral de la obra de Clua, La piel en llamas, o en otros fotoperiodistas de ficción, caso de Nick Nolte en Bajo el fuego (1983), El fotógrafo de Niamara (2021) o El fotógrafo de Mathausen (2019),… ?
OJ: Cuando hablé con David (Martín Porras, el director), quien me ofreció la película, me dijo que era una adaptación teatral. No tenía ni idea. «Lo primero que me digas, es lo rimero que sabré», le apunté. Me pasó el guion. Vi que era un personaje muy teatral. El personaje, de alguna manera es un fotoperiodista. Tengo un recuerdo de una foto que me impactó mucho cuando era joven. Era un chaval acercándose a un pozo de agua porque estaba muerto de sed y un buitre esperando a… eso (esperar su muerte, creemos/ N. del E.). Me fascinó la fotografía de Kevin Carter y lo que había detrás de la historia; me pareció como actor que había mucha trascendencia para trabajar como actor de conflicto interno. Un tipo que se pasa un tiempo ahí parado pensando que hacer. Este tipo es un concepto de fotógrafo muy diferente… El personaje que me ofreció David, el de Frederick Solomon; él estaba allí y justo cuando hace la foto, explota. Era un concepto interesante. Me interesa la reflexión, no la casualidad. Con la casualidad, no hago historias, no hago personajes. Esa fotografía, que tenía guardada, me sirvió mucho para hacer este personaje, un tipo que se vio marcado conscientemente… no fruto de la casualidad.
AA: Buscado…
OJ: Sí.
AA: De alguna forma, Frederick intenta recuperar a su hija perdida.
OJ: Da a entender que no supo ni cuidar de su hija. Ni tampoco, curarla. Ni Europa. Es todo hipocresía. La película se centra en ella. Pagas un seguro y no sirve para nada. Se centra en eso la película. Mi personaje y el de Fernando (Tejero), representa la doble moral que tiene Europa. Mi personaje es un tipo de europeo; un americano, un africano o un asiático no podrían ser así.
AA: Es diferente, pues, a como lo reflejaba Johnny Depp en El fotógrafo de Niamara (vista el pasado año en el BCN FILM FEST), muy distinto… un norteamericano que se desplaza a una zona de conflicto…
OJ: No la he visto.
AA: ¿Qué lectura haces de la perdida de una vida sin justificar? Me refiero a Todos estamos invitados (2008), donde dabas vida a un etarra. Uno de los mejores títulos que ha retratado la historia de ETA junto a Maixabel (2021).
OJ: Sí, bueno. Yo mamé mucho de películas de Uribe, de La fuga de Segovia (1981), Días contados (1995). De todo el acercamiento que había habido con el cine y con ETA. Estaba allí porque casi vivía en Euskadi. Tenía contacto con muchas cosas. Me sirvió mucho ese personaje para entender algo más del conflicto vasco.
AA: El dolor...
Creo que creó muchos conflictos a la hora del rodaje. Hay que estar preparado, informado para rodar una película si hablamos de un tema. Esa película con Manolo (Gutiérrez Aragón) fue la última suya, producida por Tele 5.
AA: ¿Reflejaba bien el contexto, el conflicto vasco?
OJ: No, para nada. Habrá cosas que sí; tiene tantos puntos de vista el problema vasco...
AA: ¿Lo contextualizaba o reflejaba mejor Maixabel?
OJ: Sí. O Patria (la miniserie basada en el libro de Atxua). Son mucho más actuales y mucho más libres para poder reflejarlo. Venimos de una censura española, con un Gobierno, hace muchos años, …
Cada vez el cine es más difícil de hacer, cuesta mucho hacerlo. Existen más condicionantes. No se podrían hacer hoy en día joyas como El bola (2001), de Achero Mañas o un Barrio, de León de Aranoa. Joyas de nuestro cine que nadie pondría dinero para hacerlas hoy en día. En ese sentido, estoy dolido.
AA: ¿El cine es mucho más restrictivo?
OJ: Claro. Ni siquiera los directores o productores escogen a sus actores. Son las distribuidoras quienes lo hacen. Partiendo de esta falta de independencia en este caso, imagínate cualquier cosa. Es uno de los problemas. Se está perdiendo mucha independencia en el arte. Y los pocos que pueden circular con independencia, no tienen ningún mercado, ni salida, ni apoyo. Es una pérdida de dinero; es un fracaso. Es absurdo.
AA: ¿Está mal subvencionado y/o ayudado el cine?
OJ: Sí, por supuesto.
AA: Estoy de acuerdo en ello.
AA: Eres uno de los actores de tu generación que mejor ha comprendido la universalidad del cine, incorporándote a producciones al otro lado del Atlántico a partir de 2008 con Ché: Guerrilla, de Soderbergh. ¿Te sientes valorado en ese aspecto?
OJ: Sí, estoy muy orgulloso de lo que he hecho. Es un crecimiento lógico desde que salí del vientre de mi madre; cuando cambié de habitación con mi hermano… buscando mi independencia. El actor necesita movimiento, observar y aprender cada vez más cosas. La empatía y la perspectiva en mi profesión son básicas. Solo lo consigues si viajas y experimentas. Aprendes de todo. Es nuestra misión como actores; el buscar el gesto adecuado al correspondiente sentimiento o sensibilidad. Sea aquí o allá. Se me cuestionó mucho porque era gitano en Camarón sin serlo. Ni siquiera sabía quién era antes. Llevó mucha controversia. En México, me pasó lo mismo con Cantinflas. ¡Que un español hiciese de Cantinflas! Prejuzgando y todo eso. Hasta cuando vieron la película. Luego nos llevaron a los Ariel (premios mexicanos antesala de los Oscar), a los Oscar (seleccionada por su país como mejor película extranjera en 2014), siendo la candidata. Uno cuando ya tiene una cierta perspectiva está por encima de todo ello. Lo único que se contesta es con trabajo.
 
AA: Me refería también a la valoración por parte del público y parte de la prensa.
 
OJ: Tampoco espero la palmada en la espalda. No he notado ningún apoyo tampoco. Nunca me han ayudado en nada. Todo lo he invertido en viajar, aprender, audiciones y así constantemente. Al punto de que con cuarenta años no había podido pagarme una casa. Tener 40 años y no tener nada; el suficiente dinero para pagarla. El viajar es necesario. Hubiese sido otra cosa en lugar de actor…
 
AA: Creo que se ha reconocido más a otros actores de tu generación (Bardem, Juan Diego-Boto,…) que a ti mismo. Bardem ha tenido una carrera parecida, igual de arriesgada saliendo al extranjero, aunque mucho más valorada que la tuya.
 
OJ: No, pero vamos...
AA: Reconozco que no soy un gran seguidor de la obra de José Monge, Camarón de la Isla, alejado de mi cultura. Antes de acometer Camarón, ¿eras un seguidor de esa cultura tan enraizada al pueblo andaluz? ¿Cómo fue tu incorporación al mismo?
 
OJ: Fue mi hermano. Me ofrecieron esta película cuando tenía una oferta con Lluís Pascual en el Teatro Nacional para hacer el Roberto Succo, una obra que quería hacer. Estaba casi cerrado. Me ofrecieron un casting para Camarón de la Isla. Había oído alguna vez algo de él. Sabía poco de él, que era andaluz, gitano,... Al principio, dije que no. Luego hablé con mi familia y mi madre me dijo que mi hermano conocía su obra y le encantaba. Él me dijo que no lo dudara, que ni me lo pensara. Me recopiló un par de historias y canciones sobre Camarón. Dijo que lo mejor era tirar por esto. Así hice la audición, me metí en la historia y me fui allí (Andalucía) un par de meses antes del rodaje. Conocí a un amigo suyo (el Gran Capino) de Chiclana. Me metí en una cultura que desconocía completamente. Fui a la Venta Vargas, donde Camarón iba muy a menudo. Me trataron muy bien. La suerte es que confiaron en mí. Al principio, iba con mucho miedo de lo que iban a pensar. Al final, iba por las calles de San Fernando (Cádiz, lugar de nacimiento del cantante). Me movía como Camarón por ahí. Y pasaron cosas muy graciosas. Me ayudó mucho el pueblo de San Fernando.
 
AA: Tiene una estatua (o dos)...
 
OJ: Es el tatuaje más hecho en España.
 
AA: Desconocía ese dato.
AA: ¿Qué paso realmente con el montaje final y la postproducción de Cantinflas? Apenas se ha visto el film en España. Algún pase puntual televisivo que pude recuperar en una sesión de madrugada… Una película “maldita”. Fue todo un tour de force del cual saliste muy bien parado, por otra parte. Un biopic excepcional.
 
OJ: El problema fue el venderla en España. Habiéndola estrenado maravillosamente, por todo lo alto en el Chinese Theatre de Los Ángeles... Aquí (España) no tuvo (nada) de distribución. Es curioso que en España preguntaron para poder optar a los Goya, pero no tenía ni un centavo español; no pude optar como actor… aunque el protagonista fuera español. Son cosas que pasan. Ellos se lo perdieron. La pudo ver mi abuela que era lo que quería (sonrisa sarcástica). Se vio donde se tuvo que ver, en Latinoamérica, donde se reconoció mi trabajo.
 
 
AA: Si bien tu punto de inflexión se dio con Camarón, a mi juicio tu título más autobiográfico sea Noviembre 2003). ¿Fue tan parecida la vida de Alfredo a la tuya?
OJ: Veníamos de lo mismo. A mi el casting que me llegó, era porque buscaban un chico que trabajase en la calle. Había trabado en una compañía teatral en Catalunya (L’endoll). Lejos de eso, es pura ficción… Es una … de Achero Mañas.
Hoy (día de la entrevista/N. del E.) hemos de lamentar la muerte de Juan Diego, uno de los nuestros. Él estaba en Noviembre (Era uno de los actores que interpretaba de mayor a uno de los componentes de la ficticia compañía de teatro/N. del E.).
 
AA: ¿Qué puedes decirme de La herencia Valdemar respecto a Jacinto Molina? Me refiero a si eráis conscientes de que era un homenaje a su trayectoria y su personaje más emblemático, Valdemar Daninsky, a sabiendas de su enfermedad y que pudiera ser su último título.
OJ: No lo vi en ningún momento. No lo sabía. Cada uno tiene su camino...
Esta película es de una valentía tremenda. Era un tipo (José Luís Alemán) que recibió una herencia (verdadera/N. del E.) y dijo que con ella, haría una película. Sabía mucho de cine, pero no cómo hacer una película. Aun así, le salió muchísimo mejor de lo que se pensaba. Tenía un riesgo tremendo. Estaba destinado a que fuera algo extraño. Salió bastante bien.
 
AA: El hacerla en dos partes, quizá desmereció un tanto el resultado final…
OJ: En eso no intervenimos los actores. Tenemos tan poco que ver.
 
AA: Infierno azul (2016), rodada en Australia, coincide con esa manía que existe en recrear ataques de tiburones. ¿Qué aportó en verdad al género?
 
OJ: Estaba muy bien grabada y rodada. Excelente fotografía y unos títulos de crédito alucinantes y fascinantes. Jaume Collet-Serra es un grande. Es este problema que tenemos, no valoramos… a millones de directores (Collet-Serra, Rodrigo Cortés, Paco Cabezas,…). Nos centramos en otras cosas y estamos dejando morir lo importante de esta profesión.
 
AA: ¿Te consideras un actor camaleónico?
 
OJ: Bueno. Prefiero serlo que no serlo. Me gusta cambiar, lo intento en todos los sentidos, cambiar que no hacerlo; no solo en el acento, el andar, el vestir, moverse… Hay cosas que se nota, los que somos de la profesión. Cuando alguien arriesga, cuando uno juega con esos, cuando aporta algo, se nota. Cuando no ves el mismo gesto.
 
AA: En este sentido, lo de Mario Moreno es un hecho plausible… el acento que tiene cuando cierras los ojos y dices, ¡es él!
OJ: Pocos se dieron cuenta. Eran dos personajes que eran distintos, que hablaban totalmente diferente. Dos acentos distintos. Tuve que trabajar de manera muy distinta. Me acuerdo la primera vez que vino Mario Moreno Ivanova (ya fallecido), el hijo de Mario Moreno, al rodaje, era una audición. Era un tipo enorme, rubio, se le veía venir. Le pusieron una grabación (una secuencia/N. del E.). Me quedé mirando en sudirección y es algo que me fascina,una reacción sincera. Luego dijo: ¿Me lo puedes poner con su voz? Desde dentro le dijeron: ¡Es su voz! Más adelante, en una entrevista confesó, se me puso la piel “chinita” (de gallina/N. del E.).
Nunca había pisado México antes. Fui para la audición. Me dijeron quedate aquí. Recuerdo haber escuchado películas en DVD de Cantinflas durante veinticuatro horas, incluso mientras dormía. Necesitaba escuchar constantemente su voz. Luego tenía que trabajar con Dulce Salas, una de las mejores actrices con las que he trabajado, a la que regalarle mis ojos; no podía tener mi concentración solo en el acento. Un trabajo durísimo. Gracias a Dios fue reconocido en América, no en España. En la perspectiva empiezas a ver a España como un pueblo. Fue descarado. Hubo algo ahí.
 
AA: Para finalizar. Creo que solo has repetido con un director, James Erskine. ¿A qué crees que es debido?
 
OJ: En realidad, con James Erskine solo hice una película, en Londres, The White Room, es la misma que The Healer (2015), con distinto nombre. Con el único con el que he repetido es con Daniel Benmayor. Hice con él Xtremo y acabo de terminar The Art of Living. Mil veces iba a repetir con Mañas y con otros.
 
AA: Lo cómodo…
 
OJ: …y al final... no he hecho lo fácil como hicieron Johnny Depp y Tim Burton (Risas).
 
AA: Ha sido un placer.
 
OJ: Igualmente.
        
 
Agradecimientos: Ana Ros
Por Àlex Aguilera

 


ENLACE A ENTREVISTA CON JEREMY THOMAS