III EDICIÓN BCN FILM FESTIVAL 2019
Entre los días 23 y 30 de abril de 2019 se celebró en la Ciudad Condal la III edición del BCN Film Festival con el propósito de consolidar una oferta cultural en el marco de la festividad de Sant Jordi, patrón de Catalunya. Con la nueva dirección a cargo de Conxita Casanovas el certámen barcelonés ha potenciado las sección a competición y ha querido premiar
En estreno
 
ESPECIAL TERRY GILLIAM «REVISITADO» (1977-2018)
Coincidiendo con la retrospectiva dedicada por la Filmoteca de la Generalitat de Catalunya durante los meses de marzo y de abril de 2019 bajo el genérico UN visionario quijotesco en cinearchivo.net publicamos el dossier «Terry Gilliam revisitado». Uno de los primeros especiales publicados en cinearchivo —concretamente en junio de 2007— estuvo consagrado a la obra del cineasta oriundo de los Estados Unidos. Han transcurrido casi una docena de años desde entonces y, por consiguiente, hemos considerado oportuno, a raíz de la celebración de un ciclo bastante completo en la sede de la Filmoteca de la Generalitat de Catalunya
ADIÓS A LA ACTRIZ DORIS DAY, CASI CENTENARIA
El pasado día 13 de mayo falleció a los noventa y siete años de edad Doris Day (1922-2019), una de las actrices norteamericanas más populares de la década de los cincuenta y de los sesenta del siglo pasado. De ascendencia germana, Day cuativó a
51 EDICIÓN FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES
El peligro que conlleva seleccionar dentro de una parrilla de cintas en cualquier certamen que incluya una competencia entre las películas presentadas, resulta ya de por sí harto difícil. Si a ello, añadimos las restricciones propias de la abultada programación y demanda de entradas, nos vemos en la obligación de escoger entre el grano y la paja, aún sabiendo que en muchos
LA SOCIEDAD LITERARIA Y EL PASTEL DE PIEL DE MANZANA (2018)
Mientras la ciudad de Londres empieza a recuperarse tras la Segunda Guerra Mundial, la joven escritora Juliet Ashton busca el argumento para su próximo libro. Un día recibe una carta de un desconocido en la que le presenta a un curioso club de lectura: La Sociedad Literaria y del Pastel de Piel de Patata de Guernsey. Intrigada por estos excéntricos personajes, Juliet decide viajar a esta pequeña isla, sin saber que encontrará mucho más que una gran historia.
LA BANDA SONORA DEL MES: «FIRST MAN (EL PRIMER HOMBRE)» (2018)
Había una gran expectación ante el nuevo proyecto de Danielle Chazelle tras sus dos reconocidos films vinculados (de modo diferente) al mundo de la música, Whiplash (2014) y La La Land (2016), saldados con un gran rendimiento en taquilla además del éxito artístico significado en los tres Oscar® obtenidos por la primera y los seis de la segunda. En este sentido, la pareja artística formada con el compositor Justin
EL LIBRO DEL MES: «JOHN WILLIAMS: SINFONÍAS DE UN NUEVO MUNDO»
Hablar de John Williams es hacerlo no solo de un icono de la música cinematográfica, sino de la música en general. Nacido en Long Island en 1932, estudió composición y piano en la Universidad de California y completó sus estudios musicales en la Escuela Juillard de Nueva York. En sus inicios
LA BANDA SONORA RECUPERADA: «2001: A SPACE ODISSEY» (1968, Alex North) (ESPECIAL 2001)

2001: A SPACE ODISSEY
(1968, Alex North)
 
                                       
Varése Sarabande VSD5400, 1993.
Duración: 35: 37.  

Para un cineasta como Stanley Kubrick que concedió una importancia capital a la imagen, el complemento natural de la música requiere de un proceso de ajuste a las mismas que dejó al descubierto su carácter extremadamente perfeccionista y celoso de su obra. Según su criterio, la composición debía tener la virtud de no limitarse al mero subrayado, aportar elementos a la narración pero que no surgieran de manera puramente instintiva, sino una vez evaluada el alcance de las imágenes que se desplegaban a los ojos del músico de turno. A su vez, la temática a tratar y el estilo escogido condicionaba un texto compositivo que indefectiblemente para Kubrick trabajaba en dos direcciones a la altura del rodaje de 2001: una odisea del espacio (1968). En primera instancia, su vasto conocimiento de la música clásica le permitía ir utilizando a su conveniencia esos fragmentos de música clásica que podrían tener acomodo en las imágenes, pero con el hándicap de saber que ello podría romper un cierto sentido de la unidad al proveerse de fuentes muy diversas dentro del amplio El compositor Alex North.arco de composiciones preferentemente fechadas en los siglos XVIII, XIX y la primera mitad de la pasada centuria. En segunda instancia, siempre cabía el recurso de valerse de la composición escrita ex profeso para la gran pantalla por parte de una terna de autores musicales de los que había tomado buena nota, siguiendo la evolución de sus respectivas carreras profesionales. Presumiblemente Kubrick hubiera tenido en mente el nombre de Bernard Herrmann (1911-1975), pero después que éste se hubiera descartado para elaborar el score de Lolita (1962) —las razones cabría encontrarlas en el empeño del cineasta neoyorquino porque Bob Harris se encargara de la confección de la canción que se escucha a lo largo del metraje—, Alex North (1910-1991) parecía el candidato en mejor disposición incluso que el inglés Frank Cordell (1918-1980) —quien llegó a componer algunos temas— para acometer un complejo trabajo, más aún si cabe cuando el tiempo apremiaba. Mas, Kubrick y North ya habían colaborado en el marco de la producción de Espartaco (1960), siendo consciente el primero que el músico de ascendencia rusa ofrecía unas garantías francas a valorar. No obstante, a raíz de la contratación de North por lo que compete a aspectos relativos a la ética profesional, la historia de 2001: una odisea del espacio en su apartado musical se escribió con renglones torcidos, siendo desestimada la totalidad de las doce piezas compuestas por el músico de Pensilvania después de padecer éste problemas de índole físico. Pero nada comparable al dolor que sintió cuando asistió al estreno del film y vio como todo aquel ímprobo empeño profesional se había ido al traste.
     Por expreso deseo de North poco antes de fallecer encomendó a Jerry El musico Jerry Goldsmith dirigio las sesiones de grabacion de "2001: A Space odyssey", obra de su amigo Alex North.Goldsmith (1929-2004)  la grabación y posterior conducción de la música de 2001 en las salas de concierto, siendo 1993 el año de su puesta de largo, pero sin el acompañamiento de las imágenes, en un ejercicio que hubiera sido absolutamente revelador de las intenciones últimas del compositor de Cleopatra (1963). No en vano, Goldsmith se había interesado sobremanera por la composición de 2001 que North trataba de evitar sacar en cualquier conversación sostenida entre amigos y/o colegas de profesión. De manera excepcional, North sabía del aprecio que Goldsmith sentía por su obra y así pues sacó del cajón donde descansó durante lustros la partitura de 2001 en aras a ser valorada al detalle por un distinguido miembro de su posterior generación. Como bien apunta Frederic Torres en su monografía sobre Alex North (1), para la grabación de Varése Sarabande el compositor californiano se conjuró para que la pieza en su conjunto primara más la espectularidad de determinados pasajes, en un ejercicio de “ajustes” que implicaron en la intendencia a Robert Townson. Goldsmith y Townson parecían fiados a creer que semejantes ajustes hubieran merecido la aprobación de North, quien había sido requerido por Kubrick con un mandato claro, en la búsqueda de una sonoridad que tendiera puentes con el patrimonio musical de Carl Orff, éste asimismo autodescartado cuando se le llegó a sugerir la participación en el proyecto sin apenas experiencia alguna consignada en el mundo del celuloide. Sea como fuere, los algo menos de cuarenta minutos que North llegó a componer no cubrían la totalidad de la música que Kubrick había calculado que podría constar su primera incursión en la ciencia-ficción. Por ello no resulta aventurado creer que el score de North hubiera podido “convivir” con piezas de música clásica que ya habían sido utilizadas en el curso de la postproducción, en forma de temp tracks. Sin duda, Así habló Zaratrusta de Aram Katchaturiam —precisamente, el autor de una obra sobre Spartacus— había sido una de las piezas clásicas empleadas bajo este formulismo que sigue siendo tan familiar a los montadores. De hecho, el tema “Bones” se ofrece a los oídos del aficionado conforme a una pieza nacida bajo la sombra de la estructura musical de la popular pieza de Katchaturiam, en una tentativa por mimetizar un comentario musical preexistente que sería el que prevalecería en el montaje final. Servidumbres de un desempeño que, en otros flancos de la composición de North, se podía atender al detalle de un estilo propio, aquel capaz de armonizar lo épico (vitaminado en la sección de metales y de percusión, como marcan los cánones de sus epopeyas históricas, además de contener masas corales femeninas como en el corte “Moon Rocket Bus”) con lo intimista, dualidad que cobra sentido en esa odisea espacial, en cuyo imaginario colectivo ya pocos pueden sustraerse a la idea que el vals que se escucha en un espacio ingrávido por donde surca la Discovery puede ser otro diferente al de El Danubio azul de Johann Strauss. Certezas similares a las que caben cuando escuchamos las piezas atonales de Lygeti y Penderecki, en pasajes del film para las que North había provisionado temas con un pátina de épica inserta en su «ADN» compositivo, cuyas arpas, entre otros timbres de cariz lírico, iban fermentando una progresiva desazón por parte de Kubrick, incapaz de gestionar con habilidad la voluntad de apartar en el momento más oportuno posible (evaluados unos primeros resultados) al prestigioso músico de un operativo con un deadline bien fijado por la Metro-Goldwyn-Mayer tras cuatro años de intenso trabajo.•  
 
Christian Aguilera      
 
 
 

(1) Alex North: el viajero impenitente de Frederic Torres. T&B Editores. Madrid, 2016
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