IV EDICIÓN DEL BCN FILM FESTIVAL '020
No faltó a su cita anual, desde hace cuatro años, este Festival de Cine Internacional de Barcelona, con visos de perpetuarse en el atribulado mundo de los certámenes cinematográficos que envuelven la geografía nacional, con especial énfasis en el cine extraído de la literatura. Esta fue una apuesta basada en la incertidumbre de cuándo y cómo tendría lugar la presente edición. En un primer momento, antes de la irrefutable pandemia, su ubicación restaba en período primaveral, inmediatamente después de la adecuada fecha del 23 de abril, día de Sant Jordi y del libro, por extensión. Sin embargo, las malas (pésimas) noticias hicieron reaccionar a la organización de que posponer el Festival dos meses después –calculando fases de escalada y desescalada, así
En estreno
 
ESPECIAL MEL GIBSON (1993-2016)
Hace más de cuarenta años que Mel Gibson lleva desarrollando su actividad profesional principal como actor, en la que no son pocos los films de culto y clásicos contemporános en los que ha participado. Menos conocida por un público mayoritario deviene su faceta de director marcada por un elemento común: la capacidad de riesgo en proyectos que sobre el papel presentaban numerosos inconvenientes para su
FALLECE EL DIRECTOR BRITÁNICO SIR ALAN PARKER
El pasado 31 de julio conocíamos la triste noticia del deceso de Sir Alan Parker, a los setenta y seis años de edad, en la ciudad de Londres. Aquejado desde hace años de problemas de salud, Parker se había retirado de la práctica cinematográfico a comienzos del presente siglo después de treinta años en el medio. Desde entonces ejerció labores de activismo social y humanitario a través de distintas entidades (entre ellas, la UNICEF), presidió en British Council y la Academia de Cine Europeo,
52 EDICIÓN DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES'019
Lo primero que nos viene a la retira ante el estreno de un Festival de Cine con mayúsculas como el de Sitges es su presentación a la sociedad en forma de póster y reflejo a la vez de aquello que será homenajeado a simple vista. Normalmente, identifica a un título dentro de una efeméride elegida casi al azar. Este año era el turno de Mad Max, salvajes de autopista (1979).
DOMINO (2019)
Un policía danés sigue los pasos de un supuesto yihadista, quien ha dado muerte durante un servicio nocturno a su compañero, Alex. Junto a una oficial de policía, amiga del fallecido, se adentrarán en aguas pantanosas dentro del mundo islámico en el que se desarrolla la acción. Nadie
JOKER (2019)
Tras la sorpresa causada por la obtención del León de Oro del Festival de Venecia de este año, 2019, la película de Todd Phillips ha llegado a las pantallas para que el espectador pueda por fin comprobar cómo un film adscrito, en principio, a un género tan codificado como el de los superhéroes (cabe recordar que el Joker es popularmente conocido como el máximo rival y supervillano de
STAR WARS: LOS ARCHIVOS (EPISODIOS IV - VI: 1977-1983)
En 1971 George Lucas recibió veinte mil dólares por dos años de trabajo en la cinta distópica THX1179 que escribió y dirigido. Siete años más tarde, el cineasta californiano se convirtió en uno de los Golden boy
PROYECTO LÁZARO / REALIVE (2017)

REALIVE / PROYECTO LÁZARO

(2016, Lucas Vidal)

                                      

Rosetta Records RRCD 0006, 2017.
Duración: 53:19.

En numerosas ocasiones sucede que, al reparar en una obra artística colectiva como es el cine, el árbol no deja ver el bosque. Una personalidad tan poderosa como la de Alejandro Amenábar —el otrora enfant terrible de la cinematografía hispana con proyección internacional— ha comportado que la figura de su (co)guionista, Mateo Gil, quedara eclipsada. En su necesidad de seguir su propio camino, en un ejercicio de “emancipación” que, al corto e incluso medio plazo, aún no lograría desprenderse de la etiqueta —a modo de reclamo publicitario— de «coguionista de Alejandro Amenábar», Mateo Gil ha seguido una estrategia similar que su colega de origen chileno, esto es, ir pasando de un género a otro con una firme voluntad que cada largometraje tuviera su propia identidad. Así pues, un título como Proyecto Lázaro (2016), situado en la hacienda de la ciencia-ficción, precede a las incursiones de Gil en el thrillerNadie conoce a nadie (1999)— y el western —Blackthorn (2011)—, que habían contado con bandas sonoras servidas por el propio Amenábar y Lucio Godoy, respectivamente. Para Proyecto Lázaro —con el título alternativo  RealivEl compositor Lucas Vidal.e con vistas a conquistar el mercado internacional— Gil requirió de los servicios de Lucas Vidal, un compositor emergente en el mundo de las bandas sonoras, quien ha sabido tocar las teclas adecuadas para articular un comentario musical imbuido de ese mundo futuro donde las emociones quedan soterradas frente a la presencia de una tecnología omnipresente que incluso viaja por el interior de los conductos de los organismos humanos (sic) en el amanecer de una nueva era. En ese espacio temporal futurista —2084— dominado por tonalidades blanquecinas —en sintonía con el diseño de producción de la ópera prima de George Lucas, THX1138 (1971) y de Código 46 (2004) de Michael Winterbottom— la composición de Vidal apenas hace acto de presencia o, en el mejor de los casos, se “entramezcla” con un paisaje etéreo, desnudo de emociones. En contraposición, el bisturí musical del compositor madrileño penetra en el cuerpo de aquellas escenas o secuencias evaluadas en forma de imágenes retrospectivas, que invitan al espectador a seguir el rastro de los orígenes de Marc Jarvis (Tom Hughes), el primer ser humano “renacido” después de permanecer "dormido" por espacio de cuarenta y cinco años gracias a las técnicas de criogenización aplicadas a su organismo y, de esta manera, revertir el orden natural de las cosas cuando se le había diagnosticado un cáncer terminal. Similar en cuanto a estructura a Mar adentro (2004), en que Mateo Gil y Alejandro Amenábar consensuaron la fórmula de utilizar la voz en off y la “inserción” de diversos flashbacks en la cadena  narrativa del que luego se convertiría en un exitoso film, Proyecto Lázaro encuentra, pues, los espacios de mayor presencia de la música dramática concebida por Vidal en esos viajes al pasado, mostrando los mayores picos a nivel emocional cuando Elizabeth (Charlotte Le Bon) y Marc tratan de exprimir al máximo una relación que se sabe con fecha de caducidad a un año vista por imperativos biológicos. En ese espacio, con las emociones mostradas a flor de piel, la música crea una cálida melodía elaborada al piano pero con el apoyo de la sección de cuerda —en especial el violín—, a modo de balizas para diferenciar el tiempo pasado (asociado a la idea del recuerdo y con ello, de la nostalgia procesada a través de la mente de Marc, quien actúa a su vez de narrador) del presente.
   Óbviamente, la propia naturaleza de un film de las características de Realive, en que esos “insertos” del pasado acaban teniendo incluso un mayor peso que la parte evaluada en ese futuro utópico —o distópico, según se mire— corrigen a la baja la valoración en torno al tercer largometraje dirigido por Mateo Gil. Con todo, la composición de Lucas Vidal se adhiere perfectamente a la piel de una propuesta cinematográfica que pretende seguir la estela de Gattaca (1997) —beneficiada por la obra maestra de Michael Nyman en forma de banda sonora—, pero se queda a considerable distancia en cuanto a logros en el funcionamiento orgánico de una narración, en el caso del debut tras las cámaras de Andrew Niccol, rica en matices y segundas lecturas. Aunque existe un fundamento minimalista en ambas composiciones, la de Vidal se asemeja más a la noción de una pieza de cámara mientras que la de Nyman responde más a la definición de poema sinfónico no exento de pasajes elegíacos.•
 
Christian Aguilera