38 EDICIÓN FESTIVAL DE CINE DE TERROR DE MOLINS DE REI
Tengo que reconocer que desde hace muchos años he tenido una deuda con un certamen al que siempre he querido asistir, pero una u otra circunstancia ha relegado ese acceso pendiente. Unas veces por pereza (‘la mandra’ catalana), temas familiares o meteorológicas y, las más, por la proximidad con el poderoso Festival de Cinema de Sitges, el cual provoca un cansancio a todos los niveles, ha coartado de alguna manera ese deber como aficionado al cine y al ‘fantástico’, en particular, a visitarlo. Pues bien, las circunstancias y las cartas astrales se dieron para imbuirme ni que fuera por unos días en tan atípico y bien intencionado Festival. Digo lo de atípico puesto que está gestionado por un grupo de amigos, que se deben a un género (preferentemente, al terrorífico) con total entrega y empatía, con
En estreno
 
ESPECIAL LUCHINO VISCONTI (PARTE II, 1965-1976)
En la segunda y última entrega dedicada a la obra fílmica de Luchino Visconti publicamos el análisis de los siete largometrajes que dirigió en un periodo de algo más de una década. Mermado por su salud a causa de un derrame cerebral sufrido en el transcurso del rodaje de Luis II de Baviera (1973), apenas pudo completar dos títulos más en los últimos años de su
FALLECE A LOS 86 AÑOS EL ACTOR DANNY AIELLO, UN SECUNDARIO DE LUJO
El pasado 12 de diciembre falleció Daniel Louis Aiello Jr. en Nueva Jersey, a los ochenta y seis años de edad. Rostro habitual en el cine USA de los últimos cuarenta años, Danny Aiello, a pesar de su avanzada edad, se mantuvo en activo hasta poco antes de su deceso. Relegado por lo general a la condición de secundario, Aiello empezó a obtener papeles de cierta relevancia en la década de los años ochenta, siendo la última del siglo pasado en que se hizo con el papel protagonista de Ruby / La
52 EDICIÓN DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES'019
Lo primero que nos viene a la retira ante el estreno de un Festival de Cine con mayúsculas como el de Sitges es su presentación a la sociedad en forma de póster y reflejo a la vez de aquello que será homenajeado a simple vista. Normalmente, identifica a un título dentro de una efeméride elegida casi al azar. Este año era el turno de Mad Max, salvajes de autopista (1979).
LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS RECHAZADOS (2019)
En un pueblo de la Bretaña existe una peculiar biblioteca que alberga libros rechazados por las editoriales. Una joven editora visita el lugar y descubre una novela magistral. Su autor es alguien llamado Henri Pick, un cocinero de una pequeña pizzería ya fallecido. Según su viuda, Pick jamás leyó un libro y lo único que escribió en su vida fue la lista de la compra. ¿Quién era en realidad Henri Pick?
JOKER (2019)
Tras la sorpresa causada por la obtención del León de Oro del Festival de Venecia de este año, 2019, la película de Todd Phillips ha llegado a las pantallas para que el espectador pueda por fin comprobar cómo un film adscrito, en principio, a un género tan codificado como el de los superhéroes (cabe recordar que el Joker es popularmente conocido como el máximo rival y supervillano de
STAR WARS: LOS ARCHIVOS (EPISODIOS IV - VI: 1977-1983)
En 1971 George Lucas recibió veinte mil dólares por dos años de trabajo en la cinta distópica THX1179 que escribió y dirigido. Siete años más tarde, el cineasta californiano se convirtió en uno de los Golden boy
PROYECTO LÁZARO / REALIVE (2017)

REALIVE / PROYECTO LÁZARO

(2016, Lucas Vidal)

                                      

Rosetta Records RRCD 0006, 2017.
Duración: 53:19.

En numerosas ocasiones sucede que, al reparar en una obra artística colectiva como es el cine, el árbol no deja ver el bosque. Una personalidad tan poderosa como la de Alejandro Amenábar —el otrora enfant terrible de la cinematografía hispana con proyección internacional— ha comportado que la figura de su (co)guionista, Mateo Gil, quedara eclipsada. En su necesidad de seguir su propio camino, en un ejercicio de “emancipación” que, al corto e incluso medio plazo, aún no lograría desprenderse de la etiqueta —a modo de reclamo publicitario— de «coguionista de Alejandro Amenábar», Mateo Gil ha seguido una estrategia similar que su colega de origen chileno, esto es, ir pasando de un género a otro con una firme voluntad que cada largometraje tuviera su propia identidad. Así pues, un título como Proyecto Lázaro (2016), situado en la hacienda de la ciencia-ficción, precede a las incursiones de Gil en el thrillerNadie conoce a nadie (1999)— y el western —Blackthorn (2011)—, que habían contado con bandas sonoras servidas por el propio Amenábar y Lucio Godoy, respectivamente. Para Proyecto Lázaro —con el título alternativo  RealivEl compositor Lucas Vidal.e con vistas a conquistar el mercado internacional— Gil requirió de los servicios de Lucas Vidal, un compositor emergente en el mundo de las bandas sonoras, quien ha sabido tocar las teclas adecuadas para articular un comentario musical imbuido de ese mundo futuro donde las emociones quedan soterradas frente a la presencia de una tecnología omnipresente que incluso viaja por el interior de los conductos de los organismos humanos (sic) en el amanecer de una nueva era. En ese espacio temporal futurista —2084— dominado por tonalidades blanquecinas —en sintonía con el diseño de producción de la ópera prima de George Lucas, THX1138 (1971) y de Código 46 (2004) de Michael Winterbottom— la composición de Vidal apenas hace acto de presencia o, en el mejor de los casos, se “entramezcla” con un paisaje etéreo, desnudo de emociones. En contraposición, el bisturí musical del compositor madrileño penetra en el cuerpo de aquellas escenas o secuencias evaluadas en forma de imágenes retrospectivas, que invitan al espectador a seguir el rastro de los orígenes de Marc Jarvis (Tom Hughes), el primer ser humano “renacido” después de permanecer "dormido" por espacio de cuarenta y cinco años gracias a las técnicas de criogenización aplicadas a su organismo y, de esta manera, revertir el orden natural de las cosas cuando se le había diagnosticado un cáncer terminal. Similar en cuanto a estructura a Mar adentro (2004), en que Mateo Gil y Alejandro Amenábar consensuaron la fórmula de utilizar la voz en off y la “inserción” de diversos flashbacks en la cadena  narrativa del que luego se convertiría en un exitoso film, Proyecto Lázaro encuentra, pues, los espacios de mayor presencia de la música dramática concebida por Vidal en esos viajes al pasado, mostrando los mayores picos a nivel emocional cuando Elizabeth (Charlotte Le Bon) y Marc tratan de exprimir al máximo una relación que se sabe con fecha de caducidad a un año vista por imperativos biológicos. En ese espacio, con las emociones mostradas a flor de piel, la música crea una cálida melodía elaborada al piano pero con el apoyo de la sección de cuerda —en especial el violín—, a modo de balizas para diferenciar el tiempo pasado (asociado a la idea del recuerdo y con ello, de la nostalgia procesada a través de la mente de Marc, quien actúa a su vez de narrador) del presente.
   Óbviamente, la propia naturaleza de un film de las características de Realive, en que esos “insertos” del pasado acaban teniendo incluso un mayor peso que la parte evaluada en ese futuro utópico —o distópico, según se mire— corrigen a la baja la valoración en torno al tercer largometraje dirigido por Mateo Gil. Con todo, la composición de Lucas Vidal se adhiere perfectamente a la piel de una propuesta cinematográfica que pretende seguir la estela de Gattaca (1997) —beneficiada por la obra maestra de Michael Nyman en forma de banda sonora—, pero se queda a considerable distancia en cuanto a logros en el funcionamiento orgánico de una narración, en el caso del debut tras las cámaras de Andrew Niccol, rica en matices y segundas lecturas. Aunque existe un fundamento minimalista en ambas composiciones, la de Vidal se asemeja más a la noción de una pieza de cámara mientras que la de Nyman responde más a la definición de poema sinfónico no exento de pasajes elegíacos.•
 
Christian Aguilera