IV EDICIÓN DEL BCN FILM FESTIVAL '020
No faltó a su cita anual, desde hace cuatro años, este Festival de Cine Internacional de Barcelona, con visos de perpetuarse en el atribulado mundo de los certámenes cinematográficos que envuelven la geografía nacional, con especial énfasis en el cine extraído de la literatura. Esta fue una apuesta basada en la incertidumbre de cuándo y cómo tendría lugar la presente edición. En un primer momento, antes de la irrefutable pandemia, su ubicación restaba en período primaveral, inmediatamente después de la adecuada fecha del 23 de abril, día de Sant Jordi y del libro, por extensión. Sin embargo, las malas (pésimas) noticias hicieron reaccionar a la organización de que posponer el Festival dos meses después –calculando fases de escalada y desescalada, así
En estreno
 
ESPECIAL ARTHUR PENN (PARTE I, 1958-1970)
A lo largo de la pasada década publicamos en cinearchivo dossiers sobre John Frankenheimer, Sidney Lumet, Robert Mulligan, Martin Ritt y Franklin J. Schaffner. Quedaba pendiente, pues, un especial dedicado a Arthur Penn y con ello completar lo que podríamos denominar la primera línea de la «Generación de la televisión». De todos ellos, Schaffner y Penn son los que presentan una filmografía más exígua, compuesta por catoerce largometrajes cada uno. Para esta primera entrega publicamos un análisis de los primeros siete largos dirigidos por Arthur Penn, que comprenden
FALLECE A LOS 91 AÑOS EL ACTOR CHRISTOPHER PLUMMER
El pasado 5 de febrero falleció el actor canadiense Christopher Plummer en su residencia del estado de Connecticut, a los boventa y un años de edad. Hasta pocos meses antes de certificarse su deceso Plummer había seguido en activo en el mundo del cine, ostentando el honor de haber sido el intérprete con mayor edad en recibir la estatuilla dorada (a los ochenta y un años) por su papel secundario en Beginners (2010). Poseedor de una formidable base como actor teatral su presencia se dejó sentir en la gran
LIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES'020
En el contexto social en el que vivimos celebrar un festival con lo que ello significa debería resultar, cuanto menos, una temeridad. Sin embargo, el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Sitges se celebró sin aparentes problemas, más allá de las restricciones de horario y limitaciones de aforo. Las consideraciones al respecto son varias y precisas, que convendría matizar en su justo punto, antes de pasar a analizar lo que fue y ha sido un acontecimiento de
ROMA (2018)
Colonia “La Roma”, Ciudad de Méjico, año 1971. Cleo es una ama de llaves que trabaja en la casa de una familia de clase media en Ciudad de Méjico, compuesta por el matrimonio, los cuatro hijos, la abuela y el perro. El día a día va uniendo a la familia con Cleo, cuando el padre de familia se va, Aparentemente a Canadá a un congreso médico, y cuando Cleo queda embarazada
JOKER (2019)
Tras la sorpresa causada por la obtención del León de Oro del Festival de Venecia de este año, 2019, la película de Todd Phillips ha llegado a las pantallas para que el espectador pueda por fin comprobar cómo un film adscrito, en principio, a un género tan codificado como el de los superhéroes (cabe recordar que el Joker es popularmente conocido como el máximo rival y supervillano de
STAR WARS: LOS ARCHIVOS (EPISODIOS IV - VI: 1977-1983)
En 1971 George Lucas recibió veinte mil dólares por dos años de trabajo en la cinta distópica THX1179 que escribió y dirigido. Siete años más tarde, el cineasta californiano se convirtió en uno de los Golden boy
NIEVA EN BENIDORM (2020)

NIEVA EN BENIDORM
(2020, Alfonso de Vilallonga) 
                                      
Quartet Records / El Deseo 
QR433, 2020.
Duración: 48: 06.  
El título de la última película de Isabel Coixet , Nieva en Benidorm (2020), obedece tanto al peculiar y onírico planteamiento visual al que se adscribe, como a la imposibilidad plausible que mediatiza al protagonista, algo que finalmente será capaz de alcanzar en contraposición a su anterior y anodina vida en Manchester mostrada durante el tramo inicial de la narración, antojándose su transformación tan insólita como el fenómeno meteorológico al que se alude. Sin embargo, como el propio Peter Riordan (Timothy Spall) le observará a Alex (Sarita Choudhury), auténtica femme fatale de la que se enamorará por muy improbable que a priori pudiera semejar tal relación, la citada situación climática podría acontecer de darse las condiciones meteorológicas propicias. Como su propio despertar a la vida (o  al amor, que para el caso, será lo mismo), según demostrará Coixet desde su particular óptica. Alrededor de ellos y su atípico romance, la directora presenta un Benidorm en el que se superponen diversas capas humanas constituidas, en primer lugar, por los turistas británicos, para quienes la ciudad de la Costa Blanca supondrá un permanente paraíso escapista nocturno; seguida de la de los jubilados locales, omnipresentes durante el día en el paseo marítimo; y por último, los lugareños que viven y trabajan allí, representados por Marta, la policía local que interpreta Carmen Machi; pero también Esteban, el carnicero semi mafioso, que encarna Pedro Casablanc; y Lucía, el El compositor Alfonso de Vilallonga.hermético personaje al que da vida Ana Torrent, críptica demiurga de la historia. De esta casi inédita (con)fusión surgirá el Benidorm de la directora (que de nuevo vuelve a rodar en inglés, más allá de algunos diálogos contextuales en castellano), a saber, un paisaje conformado por enormes rascacielos cuya presencia resultará tan fascinante como enigmática e inexplicable y que servirá para que Alfonso de Vilallonga, el músico-cantautor barcelonés, con quien Coixet ha venido colaborando durante más de dos décadas en media docena de películas (en concreto, desde que en 1996 trabajaran juntos en Cosas que nunca te dije), además de obras escénicas y audiovisuales de toda índole (como el videoclip del reciente álbum de Vilallonga en solitario, Hors de saison, un sentido homenaje a la chanson), presente una partitura tan sugerente como insólita orquestada por él mismo (con aportes adicionales de Nerea Alberdi), contando para sus pretensiones con Xavier Lozano en la interpretación del duduk y las flautas exóticas; así como con la colaboración, entre otros, del pianista Daniel Espasa Díaz; el saxofonista (soprano) Gabriel Amargant; la virtuosa violinista, Elena Rey (“Weather”); y el clarinetista Francesc Puig. A los cuales se sumará también el Cor Francesc Valls, dirigido por Pere Lluís Biosca. Un ecléctico elenco acorde a la altura de la propuesta estética ofrecida por el compositor.
    Y es que alejado de su zona de confort, como el mismo Vilallonga comenta en la carpetilla del disco editado por Quartet Records, el compositor tratará de buscar, instado a ello por la directora (quien confesará en unas pequeñas notas de la misma carátula que esta es su película “más hermética, misteriosa e inclasificable”), sonidos bellos y peculiares (“que no estuvieran registrados en la retina de mi oído”), definiendo su labor “entre pianista de cine mudo y pintor de andamio”. Es una perspectiva artesanal un tanto modesta, puesto que Vilallonga abordará de un modo mucho más complejo e introspectivo los diversos planos de su labor, trazando un paralelismo estructural correspondiente al propuesto por Coixet, de manera que el protagonista disponga un viaje iniciático pertrechado de una voluminosa "mochila" repleta de gris conformismo, aliñada por un descreimiento confeso acerca de la gente y el tiempo (convertido en su mayor hobby), como explica en off durante la apertura fílmica (“The Weather”, fragmento en el que consecuentemente sobresaldrá el violín), que aumentarán su desaliento tras ser “prejubilado a la fuerza” (eufemismo que empleará su supervisor, un joven arribista sin escrúpulos) de la oficina bancaria en la que ha trabajado durante años, a la que dejará atrás sin la más mínima muestra de solidaridad o empatía por parte de sus ex-compañeros (“No Party Held”, fragmento dominado por el clarinete), circunstancia que finalmente decidirá aprovechar para visitar a su hermano, Daniel, establecido en Benidorm y al que hace más de una década que no ha visto. Tras llegar a su apartamento (dado que Daniel no habrá acudido a recogerlo al aeropuerto), quedará rendido al cansancio en una tumbona del balcón, y al despertar conocerá a Alex, cuya presencia le sorprenderá tanto como le fascinará. A medida que avance su relación, la música evolucionará en la medida en que lo haga la apocada personalidad de Peter (“Tequila Souvenir”; “Hidden Talents”; “Innocence”; “Luminosa Atracciones”), a quien Alex comenzará a valorar por su candidez e inocencia (en contraposición a su malicioso hermano), plena de “talentos ocultos”: saberla amar y ver su soledad (tal y como sugieren los títulos de los fragmentos, protagonizados en gran medida por el viento –las trompas, el clarinete y las flautas-, al objeto de generar esa sensación expansiva, semejante a la de flotar en un sueño).
    El aspecto más artesanal mencionado por Vilallonga alcanzará, aquí sí, los fragmentos diegéticos de la película, capitaneados por el propio músico que interpretará al “Maestro de Ceremonias” del club de Alex (del que también será socio el ausente Daniel), donde aquella protagonizará un sugerente número de fuerte magnetismo sexual al son de “E se domani”, de la portentosa Mina (canción no incluida en el disco), al que seguirá otro con una bella joven bailarina acompañada de una enorme serpiente (mientras Peter trata de encontrar el camerino de Alex a fin de felicitarla), para el que Vilallonga propondrá un tema sinuoso y canalla (“Autor du Cou”). También tendrán cabida algunas versiones de la conocida “Yo Te Diré” (la habanera popularizada por Nani Fernández en la clásica Los últimos de Filipinas, que dirigiera Antonio Román en 1945), una de ellas interpretada por el coro citado, que servirá para los títulos de crédito finales (“Créditos”, punto final también del compacto), pero que será interpretada “en directo” por los jubilados en la playa durante uno de los paseos de los protagonistas. También cuando Peter de media vuelta y decida pasar la noche con Alex en su apartamento. A estas secuencias cabrá añadir un momento inclasificable, a medio camino entre la fusión de lo diegético y lo incidental, como será el caso de la escena en la que los jubilados (en la playa, como no podía ser de otra manera) practiquen yoga (“Yoga Máscaras”), contemplados por una absorta Marta momentos antes de atender las preguntas de Peter sobres sus pesquisas acerca de la desaparición de su hermano. Fragmentos diegéticos a los que se podrán adscribir momentos incidentales puntuales, uno de carácter tensional, relacionado con la trama de Daniel, en la que Peter será secuestrado por un ex-socio de aquel, el citado Esteban, a manos de quien sufrirá un intimidante interrogatorio del que saldrá bien librado (“Carnicería”); y otro, el del fuerte (y significativo) ataque estomacal que padecerá el protagonista antes de emprender la vuelta a su país y ser trasladado a Urgencias, adonde acudirá Alex tras ser avisada como única persona conocida de Peter (“Hospital”, tema de características sombrías y lóbregas, provisto de texturas facilitadas por los sintetizadores).
    Finalmente, atendidas estas necesidades narrativas, Vilallonga propondrá un nivel más arriesgado y sensorial, desde el que tratará de captar la intrigante manera en que Coixet presenta su Benidorm, convertida en otro personaje más de la historia. Así, cuando Peter se harte de esperar a su hermano en el aeropuerto, tomará un taxi que le llevará por entre las siluetas de los rascacielos de la ciudad, lo que le supondrá una impactante experiencia (“Coraltaxi”), sensación trasladada al espectador gracias al coro y el duduk, transmisores de ese extrañamiento. El mismo que le generará su primera vuelta por las cercanías, avasallado por el gentío de jubilados (“Paseo Marítimo”), entre los que tendrá que abrirse paso para descubrir el mar (al que el compositor investirá de un marcado acento impresionista en la segunda mitad del mismo fragmento), y más tarde, ya de noche, por sus propios compatriotas (“Ambiente Benidorm”, bloque musical de características casi hipnóticas). Un crisol de soledades que no sentará nada bien a Peter, tras cuyo ardor pueden esconderse otras pasiones latentes y acalladas (“Sal de Frutas”, fragmento tímbricamente muy trabajado), y que culminará cuando le pida a Alex que se vaya a vivir con él, algo que ella rechazará de plano puesto que, como le revelará tajante, ya tuvo su ración de “normalidad” en “otra vida”. En su despedida, ella le regalará a Peter un souvenir consistente en una bola de cristal que al invertirla generará la nieve aludida del título, personal metáfora de la probabilidad de lo imposible (“Torre Mortero/Regalo Bola de Nieve”), algo que tras su paso por el hospital, Peter comprenderá finalmente manifestando a Alex su deseo de quedarse a vivir con ella, y de sentir/albergar esperanzas por el futuro (“Playa Resol”, fragmento que encadenará la última y romántica escena con la primera parte de los títulos de crédito finales).
     Entre estas secuencias destacará aquella que muestra a la poetisa Silvia Plath (Laura Calero), presente en el recuerdo de los lugareños cuando disfrutó de una pequeña estancia vacacional antes de que el pueblo marinero se convirtiera en la urbe de hoy en día (a mitad de los cincuenta), y que es citada de modo recurrente por la ávida lectora que es Marta (“Silvia Plath”), disponiendo de su momento onírico (a modo de ensoñación), en la que se la podrá contemplar disfrutando de su independencia, en su propia “campana de cristal”. Una partitura imaginativa y proclive al inconformismo, que acompaña al protagonista en el iniciático descubrimiento de sí mismo y de la plenitud de la vida, como anticipa la escena en la que por primera vez descorre las cortinas del apartamento de su hermano para salir al balcón y contemplar desde allí una deslumbrante panorámica de la costa y del mar. En definitiva, un susurro (musical) gracias al cual Peter sienta que de verdad puede “nevar en Benidorm”.•
 
Frederic Torres