III EDICIÓN BCN FILM FESTIVAL 2019
Entre los días 23 y 30 de abril de 2019 se celebró en la Ciudad Condal la III edición del BCN Film Festival con el propósito de consolidar una oferta cultural en el marco de la festividad de Sant Jordi, patrón de Catalunya. Con la nueva dirección a cargo de Conxita Casanovas el certámen barcelonés ha potenciado las sección a competición y ha querido premiar
En estreno
 
ESPECIAL LUCHINO VISCONTI (PARTE I, 1943-1963)
Desde hace tiempo teníamos pendiente en cinearchivo la publicación de un dossier dedicado al director de origen transalpino Luchino Visconti (1906-1976), uno de los grandes cineastas italianos de todos los tiempos. Cumplimos, pues, la deuda contraída con este Especial Visconti dividido en dos partes, la primera de las cuales aglutina el análisis de títulos fundamentales de su filmografía como Senso (1954), Rocco y sus hermanos (1959) y El gatopardo (1963), esta última basada en la novela homónima de Giuseppe Tomasi di Lampedusa que recientemente ha reeditado el sello barcelonés Anagrama. Un toral de nueve films analizado cubren esta primera entrega del dossier Visconti, de linaje aristocrático y poseedor de una de las más selectas obras cinematográficas que ha dado el país italiano, a menudo en régimen de coproducción con Francia.
EL ADIÓS A ROBERT FORSTER, EL ACTOR NOMINADO AL OSCAR POR «JACKIE BROWN»
Coincidiendo con el estreno mundial de El camino: una historia de Breaking Bad (2019) en la plataforma de Neflix, el pasado 11 de octubre fallecía el actor neoyorquino Robert Forster (1941-2019) a los 78 años de edad. Dado a conocer para una generación de aficionados al cine gracias a su papel de Max Cherry en Jackie Brown (1997), a partir de entonces su ritmo de trabajo se incrementó de forma considerable en relación a sus trabajos interpretativos librados en los años sesenta, setenta y ochenta.
51 EDICIÓN FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES
El peligro que conlleva seleccionar dentro de una parrilla de cintas en cualquier certamen que incluya una competencia entre las películas presentadas, resulta ya de por sí harto difícil. Si a ello, añadimos las restricciones propias de la abultada programación y demanda de entradas, nos vemos en la obligación de escoger entre el grano y la paja, aún sabiendo que en muchos
LA SOCIEDAD LITERARIA Y EL PASTEL DE PIEL DE MANZANA (2018)
Mientras la ciudad de Londres empieza a recuperarse tras la Segunda Guerra Mundial, la joven escritora Juliet Ashton busca el argumento para su próximo libro. Un día recibe una carta de un desconocido en la que le presenta a un curioso club de lectura: La Sociedad Literaria y del Pastel de Piel de Patata de Guernsey. Intrigada por estos excéntricos personajes, Juliet decide viajar a esta pequeña isla, sin saber que encontrará mucho más que una gran historia.
LA BANDA SONORA DEL MES: «FIRST MAN (EL PRIMER HOMBRE)» (2018)
Había una gran expectación ante el nuevo proyecto de Danielle Chazelle tras sus dos reconocidos films vinculados (de modo diferente) al mundo de la música, Whiplash (2014) y La La Land (2016), saldados con un gran rendimiento en taquilla además del éxito artístico significado en los tres Oscar® obtenidos por la primera y los seis de la segunda. En este sentido, la pareja artística formada con el compositor Justin
JOHN SCOTT: VIAJE AL MUNDO PERDIDO DE UN SINFONISTA
Contra viento y marea, la editorial Rosetta sigue lanzando libros relacionados con la temática cinematográfica y en especial con su música, acogiéndose al habitual formato biográfico y de análisis sobre la obra de un autor específico. Y lo hace asumiendo el riesgo que significa lanzar al mercado textos sobre determinados compositores de cine que no son precisamente aquellos que figuran entre los más conocidos del gran público (aunque sí del aficionado, que no es lo mismo), pues entre los agraciados se encuentran clásicos como George Dunning, un recuperado Basil Poledouris, o el
LA LETRA ESCARLATA (1995)

THE SCARLET LETTER (Roland Joffé) 

                                                   

       
 
 
Características en BD y DVD: Contenidos: Menús interactivos / Acceso directo a escenas / Tráiler / Indochina, una epopeya francesa.  Formato: 16:9 anamórfico compatible con 4:3, 2:39.  Idiomas:  Francés y Castellano. Subtítulos: Castellano. Duración: 159 mn. Distribuidora: A Contracorriente Films. Fecha de lanzamiento: 12 de febrero de 2019. Edición restaurada en 4 K.
SINOPSIS: Boston, Massachussets, mediados del siglo XVIII. Una joven llamada Hester Prynne llega a Nueva Inglaterra con la intención de instalarse de forma definitiva. Durante sus primeros meses conoce al pastor de la comunidad, Arthur Dimmesdale, con quien no tardará en establecer una fuerte relación sentimental. Al cabo de un tiempo, Hester se queda embarazada. Ante la prerrogativa de las instituciones eclesiásticas de la comunidad para descubrir el nombre del padre de la futura criatura, lo cual supondría la ejecución del mismo, Hester se ve obligada a recluirse en una prisión y mantener el secreto. A lo largo de su ostracismo, Hester, que luce la letra A (Adulterio) cosida en su vestido, se entera que su marido, Roger, dado por desaparecido en un naufragio, ha llegado a Boston. Trastornado por su experiencia con los indios nativos de Nueva Inglaterra, Roger tratará de descubrir y condenar al hombre por el que Hester ha sacrificado su vida.
COMENTARIO: El carácter intemporal y universal que se otorga a la novela La letra escarlata de Nathaniel Hawthorne viene dada por la inalterabilidad de algunas de las leyes propugnadas que se establecieron en el nuevo mundo con el ánimo de preservar las costumbres y tradiciones hasta extremos insospechados, algunas de las cuales hoy en día parecen plenamente vigentes. Tan sólo hace falta observar como el Boston de mediados del siglo XVII que había descrito Hawthorne presenta ciertas analogías con el actual por lo que respeta a la intolerancia y a la segregación racial, al quedar confinadas en auténticos guettos razas y etnias consideras por un segmento de la población de inferiores, alejándose de esta forma de la sociedad «modélica» representada por los WASP (1). Así pues, la aparición de La letra escarlata (1995) bajo la dirección de Roland Joffé, a mediados de los años noventa volvería a cuestionar algunas de estas leyes o normas que parecen inmutables con el paso del tiempo. Al igual que hizo el propio escritor norteamericano en el año 1850 cuando recreó un periodo pretérito —en el entorno de 1650 a partir de una serie de testimonios documentados y de la propia percepción que tenía de aquel periodo—, Roland Joffé y el guionista Douglas Day Stewart dieron una lectura renovada, valiéndose de las visicitudes de Hester Prynne (Demi Moore) y el marco histórico donde se desarrolló desde la óptica de dos hombres en plena madurez a finales del siglo XX. Por consiguiente, no deberíamos referirnos a una adaptación sino más bien a una reinterpretación, con la perspectiva histórica que representan más de trescientos treinta años desde que apareció Hester Prynne, una auténtica mártir de su tiempo. Tanto Joffé como Day Stewart (especializado en otorgar una cierta pátina romántica a sus guiones, como ya había hecho en Oficial y caballero y El lago azul) no se limitan a recrear el padecimiento de Hester desde que es recluida en una celda hasta su liberación (únicamente física) al cabo de los años, sino que añaden un prólogo que explica la llegada de la joven a la «tierra prometida» y su posterior idilio con el reverendo Arthur Dimmesdale (Gary Oldman). Además de  esculpir mejor unos personajes —sobre todo el de Roger Prynne que incorpora Robert Duvall— y el retrato de una época que permanece bastante desdibujada en la obra de Hawthorne, más tendente a la retórica y al análisis psicológico de los temas que plantea (la redención, el pecado, la intolerancia, la brujería, etc.). Todo en su conjunto confiere al guión unas mayores posibilidades a la hora de ser recreado en términos cinematográficos —sin necesidad de «traicionar» el original del escritor de Salem—, con unas resoluciones visuales que demuestran la maestría de sus artífices. En este sentido, el juego de miradas, insinuaciones, etc. que deviene clave entre dos seres que esconden a lo largo de siete años unas relaciones sexuales dispuestas para condenarlos para la eternidad, quedan a la luz en algunas escenas del film: Hester sonríe mientras observa a Arthur con su frente manchada de tinta. Instantes después, Hester se despide y el reverendo la sigue con la mirada por una ventana contigua. Dimmesdale no aprovecha el momento para darse cuenta ante la ventana, como si fuese un espejo, de la mancha de tinta que luce en su frente; simplemente se muestra atento al recorrido que efectúa su amada. Por otra parte, Joffé sabe integrar dos historias paralelas: la una, la pasional relación suscitada entre Hester y Arthur, y la otra, el proceso de venganza de Roger Prynne. Las escenas finales en las que toma protagonismo Roger, que invoca un ritual indio para vengar el agravio al que ha sido sometido, están rodadas utilizando una reducción de los espacios y una profusión de primeros planos escrutadores del enigmático y adusto rostro del personaje incorporado por Duvall, al mismo tiempo que se utilizan los contrastes climáticos (el gris del cielo para las escenas de la ejecución pública de Dimmesdale, opuesta a la luminosidad de las escenas en las cuales Hester descubre a un desnudo reverendo bañándose al lado de un salto de agua) que potencian el elemento dramático del film cara a los espectadores.
Por el contrario, la música empleada, lejos de la función que requiere el film, puede producir una sensación de agotamiento en el espectador que ya había escuchado otras composiciones anteriores del gran John Barry, substituto a última hora de Ennio Morricone, habitual del cine de Joffé (Creadores de sombra, La misión, La ciudad de la alegría), quien presumiblemente hubiera explotado mejor la vertiente antropológica, con la utilización de instrumentos de viento. Por tanto, esta sería una de las escasas críticas que, según mi valoración, se puede hacer a la nueva revisión de un clásico de la literatura norteamericana que ha sido muchas veces fuente de inspiración para el cine (2) y que, a diferencia de la versión precedente, dirigida por Wim Wenders, en esta ocasión contaría con un cásting plenamente acertado. Al frente del equipo artístico se sitúa Demi Moore, quien por esas fechas volvería a hacer «campaña» a favor del embarazo en su celebrada portada del semanario “Vanity Fair” y anteriormente en el film La séptima profecía (1988), en una época en la que todavía no había alcanzado la madurez suficiente para convertirse en una notable actriz. También es cierto que pocos personajes de tradición histórica como el de Hester Prynne se la habían presentado y que, a partir de las palabras expresadas por el propio Hawthorne en uno de sus textos capitales —«La joven era alta, con una figura de perfecta elegancia en gran escala. Tenía negros y abundantes cabellos, tan satinados que rechazaban, en brillantes reflejos, la luz del sol, y una cara que siendo bonita por la regularidad de sus facciones y la riqueza de su complexión, impresionaba con el arqueado de sus cejas y la profundidad de sus ojos negros»—parece que nos hubiera descrito hace más de un siglo a la propia Demi Moore, con la salvedad de su estatura real.•
 
 

(1)  
«Americanos Blancos Protestantes».
(2)  Con el mismo título, The Scarlet letter, se han sucedido diversas adaptaciones o versiones dirigidas por David Miles (1913); Carl Harbaugh (1917); Challis Anderson (1922) –una producción inglesa--; el sueco Victor Sjöström, autor del clásico El viento, ambas interpretadas por Lillian Gish (1926); Robert G. Vignola (1934) y la última, La letra escarlata (1973), con coproducción de Elías Querejeta. Todas estas versiones o adaptaciones respetan el final de la novela, en que Arthur Dimmesdale muere después de confesar el adulterio. En este caso, Joffé optaría por un final que persigue un mensaje más optimista.   
nier.•  
 
Christian Aguilera             

 


EXTRAS: Indochina, una epopeya francesa (1 h 03 mn): Interesante pieza que sirve para conocer más al detalle distintos aspectos en torno a la preproducción y el rodaje de Indochina (1992). Proyecto enormemente ambicioso en relación a los cánones del cine europeo, el productor Éric Heumann confió en el director Régis Wargnier, quien hasta entonces había llevado a cabo un par de producciones de presupuestos modestos, La femme da ma vie (1986) y El señor de la gran mansión (1989). Documental dirigido por Dominique Maillet, desfilan ante las cámaras el propio Wargnier, el director de fotografía François Catonne, el productor ejecutivo Alain Belmondo (hermano mayor del actor Jean-Paul Belmondo), el diseñador de producción Jacques Bufnoir y el ayudante de dirección Jacques Cluzaud. Por consiguiente, en la presente pieza pesa de una manera hegemónica el testimonio de técnicos y productores que trabajaron en un proyecto de cien millones de francos, pero haciendo mención a la interpretación. A tal efecto, Wargnier se mostró sumamente complacido de la contratación de Catherine Deneuve, la única elección posible para encarnar a la rica heredera de una plantación de caucho en Vietnam. Por su parte, Jean Yanne fue una imposición del productor Éric Heumann, y asimismo se evalúa el proceso de selección para el papel de Camille, en que fue determinante el juicio de la propia Deneuve para que la escogida fuera Linh Dan Pham, residente en Holanda y conocedora de distintos idiomas (francés, inglés y vietnamita). Como curiosidad cabe decir que su abuela en la vida real acabó apareciendo en la película con un pequeño papel. Por otra parte, el anecdotario se enriquece a costa de la fuente de inspiración para los decorados del local nocturno donde actúa Yvette (Dominique Blanc), así como de los trajes oficiales de la marina que luce, entre otros, Jean-Baptiste (Vincent Pérez). Aunque le costó decírselo a Wargnier, al final Bufnoir “confesó” que la fuente de inspiración había sido el álbum de Tintín “El loto azul”. No menos curiosa resulta la parte en que Alain Belmondo explica cómo consiguió opio para una escena en concreto de la película. El mayor de los hermanos Belmondo debió recurrir a sus contactos con la policía, que le derivaron a dos miembros de la unidad de estupefacientes. Éstos le procuraron el opio (una exigencia de Wargnier, muy cuidadoso a la hora de transmitir al espectador una sensación de veracidad) pero con la condición sine qua non que los miembros de la unidad de estupefacientes estuvieran presentes durante el rodaje de la escena.