III EDICIÓN BCN FILM FESTIVAL 2019
Entre los días 23 y 30 de abril de 2019 se celebró en la Ciudad Condal la III edición del BCN Film Festival con el propósito de consolidar una oferta cultural en el marco de la festividad de Sant Jordi, patrón de Catalunya. Con la nueva dirección a cargo de Conxita Casanovas el certámen barcelonés ha potenciado las sección a competición y ha querido premiar
En estreno
 
ESPECIAL BRUCE BERESFORD (PARTE I, 1976-1989)
Del 3 al 30 de julio de 2019 la Filmoteca de la Generalitat de Catalunya ha programado un ciclo dedicado al cine de las Antípodas, en una nueva apuesta de colaboración con el Festival Grec de Barcelona. Un par de las películas programadas dentro del ciclo fueron presentadas por Bruce Beresford (n. 1940). Ocasión pintiparada para que en cinearchivo.net dediquemos un dossier dedicado a la obra del cineasta oceánico, el único realizador profesional que ha rodado películas de ficción en los cinco continentes, dando así la dimensión de lo vasto de su obra fílmica. En contra de lo que hubiese sido nuestro deseo, la dificultad por acceder a determinadas películas de su extensa filmografía nos lleva a abordar este especial sobre la base del análisis de un total títulos, aproximadamente la mitad de su contribución al medio cinematográfico. Para esta primera parte un repóquer de producciones aussies son objeto de análisis mientras que el resto representan contribuciones al cine estadounidense donde empezó a rodar a partir de la notable Gracias y favores (1983). Además del análisis de una decena de largometrajes, para la segunda parte publicaremos la entrevista íntegra realizada a Bruce Beresford a principios de julio en Barcelona.
ADIÓS A RUTGER HAUER, EL ACTOR HOLANDÉS DE «BLADE RUNNER»
El pasado 19 de julio fallecía a los setenta y cinco años Rutger Hauer, uno de los actores holendeses más internacionales y que sobre todo ha pasado a la Historia del cine por su papel del replicante Roy Batty en Blade Runner (1982). Actor vinculado en su primera etapa profesional a su compatriota el director Paul Verhoeven, con quien llegó a participar en un total de cuatro producción, empero, no sería hasta su composición en la cinta realizada por Ridley Scott que obtuvo una repercusión a escala mundial. Como si se tratara de una profecía, Hauer ha fallecido el mismo
51 EDICIÓN FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES
El peligro que conlleva seleccionar dentro de una parrilla de cintas en cualquier certamen que incluya una competencia entre las películas presentadas, resulta ya de por sí harto difícil. Si a ello, añadimos las restricciones propias de la abultada programación y demanda de entradas, nos vemos en la obligación de escoger entre el grano y la paja, aún sabiendo que en muchos
LA SOCIEDAD LITERARIA Y EL PASTEL DE PIEL DE MANZANA (2018)
Mientras la ciudad de Londres empieza a recuperarse tras la Segunda Guerra Mundial, la joven escritora Juliet Ashton busca el argumento para su próximo libro. Un día recibe una carta de un desconocido en la que le presenta a un curioso club de lectura: La Sociedad Literaria y del Pastel de Piel de Patata de Guernsey. Intrigada por estos excéntricos personajes, Juliet decide viajar a esta pequeña isla, sin saber que encontrará mucho más que una gran historia.
LA BANDA SONORA DEL MES: «FIRST MAN (EL PRIMER HOMBRE)» (2018)
Había una gran expectación ante el nuevo proyecto de Danielle Chazelle tras sus dos reconocidos films vinculados (de modo diferente) al mundo de la música, Whiplash (2014) y La La Land (2016), saldados con un gran rendimiento en taquilla además del éxito artístico significado en los tres Oscar® obtenidos por la primera y los seis de la segunda. En este sentido, la pareja artística formada con el compositor Justin
EL LIBRO DEL MES: «JOHN WILLIAMS: SINFONÍAS DE UN NUEVO MUNDO»
Hablar de John Williams es hacerlo no solo de un icono de la música cinematográfica, sino de la música en general. Nacido en Long Island en 1932, estudió composición y piano en la Universidad de California y completó sus estudios musicales en la Escuela Juillard de Nueva York. En sus inicios
LA CASA DE JACK (2018) (HOMENAJE A BRUNO GANZ)

THE HOUSE THAT JACK BUILT 

(Lars Von Trier) 

                                                   

       
 
 
Características en BD y DVD: Contenidos: Menús interactivos / Acceso directo a escenas / Tráiler /  Extras: Ocho confesiones de Lars Von Trier / Matt Dillon y Lars Von Trier hablan del film. Formato: Panorámica 16:9, 1:85:1. Resolución: 1.080 pp.  Idiomas:  Castellano, Inglés y Danés. Subtítulos: Castellano. Duración: 142 mn. Distribuidora: Cameo Media / Golem. Fecha de lanzamiento: 29 de junio de 2019.
SINOPSIS: Jack pasa por ser un individuo común que conduce una furgoneta por una zona boscosa de Washington DC. Sin embargo, cuando Jack recoge a una mujer que ha quedado a su suerte en un lateral de la carretera, éste muestra su lado más oscuro. La mujer fallece a consecuencia de una serie de golpes realizados por Jack, quien lejos de poner freno a su pulsión criminal, vuelve sobre la carga, cobrándose entre las féminas una nueva víctima
COMENTARIO: Presentada en el marco de la 71 edición del Festival de Cine Internacional de Canes Fuera de Competición, La casa de Jack (2018) suscitó división de opiniones entre los asistentes a su puesta de largo. Señal inequívoca que Lars Von Trier, lejos de apaciguar los ánimos tras lo acontecido siete años atrás con la presentación de Melancolía (2011), debiendo escuchar acusaciones de filonazi, volvió a la arena de la polémica con The House That Jack Built, concebida en origen conforme a una miniserie de televisión de ocho capítulos. No obstante, el cineasta danés reformuló su propuesta inicial, dotándola de una estructura narrativa que se ajustara al formato de largometraje de ficción, aunque superando con creces las dos horas de duración.
Si no fuese por lo impredecible de la trayectoria profesional de Von Trier podríamos tener la tentación de creer que La casa de Jack adopta las prerrogativas propias de un «film-testamento», a propósito de una producción que trata de cerrar el círculo, cuanto menos, por un par de consideraciones. La primera apela al hecho que Von Trier retoma la figura de serial-killer de su opera prima, El elemento del crimen (1984), un film de claras reminiscencias wellesianas y, en concreto, a Sed de mal (1958). En segunda instancia, consciente o inconscientemente el controvertido director danés resuelve integrar en el montaje fotogramas correspondientes a buena parte de su filmografía, incluido un corto experimental rodado en 8 m/m en su adolescencia. «Insertos» que llaman al espectador a interrogarse lo que en verdad persigue el autor escandinavo más allá de un manto genérico que aboga por reseguir a la cronología de la actividad criminal del personaje epónimo (Matt Dillon desencadenado) tan solo en un corto intervalo de tiempo. De ahí podemos extrapolar la dimensión de una actividad que conociendo el temperamento de Von Trier, muestra sin pudor alguno, en un encadenado de secuencias que destilan un diáfano pronunciamiento gore, salvajismo y violencia sin subrayados musicales o artificios estéticos en la composición de los planos que valgan. En el manejo de la cámara —con esas oscilaciones de cámara que abogan por la noción de cinéma verité, siguiendo así sus propias enseñanzas instauradas con el manifiesto Dogma ’95 y del que no tardaron en contabilizarse deserciones— se reconoce una de las marcas de agua de un cine de autor que precisa de la polémica para mantener viva la llama de un obra generadora de debate que muestra su oposición frontal a los convencionalismos. Mas, el cine de Lars Von Trier atiende, una vez más, a fuentes de música clásica y a referencias pictóricas —inevitable la de una de sus máximas influencias, la de El Bosco para las secuencias finales en la representación del «infierno»— para ofrecer un empaque intelectual a un tipo de historia que podríamos colegir demasiado trillada en el espacio del cine USA de finales del siglo pasado y principios del presente. Recurriendo únicamente a la música diegética —con especial protagonismo para el tema “Fame” en la voz de David Bowie— y a la adecuación de las escenas apoyado en la cámara al hombro, Lars Von Trier marca distancias en relación a los films estadounidenses adscritos al (sub)género del pyscho-killer de los Estados Unidos. Su estrategia obedece se aproxima más a los estímulos proios de las cintas filmadas en suelo europeo en los estertores del siglo XX, con mención especial para la producción belga Ocurrió cerca de mi casa (1993). No obstante, Von Trier, quien siempre se ha mostrado un «vampirizador» de ideas ajenas con el ánimo de integrarla a su mosaico autoral, recurre a la historia de la criminología en los Estados Unidos y más concretamente a Ted Bundy para resolver la secuencia en que Simple (Riley Keogh) e recibe la visita de su novio (sic) Jack, fingiendo llevar muletas para ofrecer una imagen de debilidad. La misma que provoca instintivamente un sentimiento de compasión en Simple, la última de una larga cadena de víctimas en el haber de un hombre de mediana edad que se maneja en el terreno de la arquitectura y que le confiere la presunción que su desempeño es propio de un artista. De ahí que Von Trier trate de equiparar a Jack con el genio de Glenn Gould —observamos su estampa en blanco y negro, y torcando su instrumento favorito—, el afamado pianista y concertista que, en sintonía con el cineasta danés, no quiso desprenderse de su condición de personaje controvertido y, a la vez, incomprendido. Una cuestión esta última que gana en intensidad en las secuencias finales de La casa de Jack, en la que Jack y su «chivo expiatorio» Verge (Bruno Ganz, en una de sus postreras apariciones en la gran pantalla que culmina con su asimilación a una imagen pictórica de reminiscencias a El Bosco) se sitúan a las puertas del infierno. Una representación teñida de rojo que hace referencia a La divina comedia de Dante, una lectura de obligado cumplimiento para Von Trier, pero que su digestión ha sido mucho más compleja que el de las lecturas de la obra de Patricia Highsmith, una de sus escritoras favoritas. Empero, el Ripley concebido por la pluma de la texana dista del modelo de psycho-killer expuesto por Von Trier para una pieza cinematográfica cuyo interés remonta en su tramo final tras haber asistido a una sensación de dejá vù con la particularidad de un revestimiento inherente a los enunciados del Dogma ’95.•
 
Christian Aguilera