38 EDICIÓN FESTIVAL DE CINE DE TERROR DE MOLINS DE REI
Tengo que reconocer que desde hace muchos años he tenido una deuda con un certamen al que siempre he querido asistir, pero una u otra circunstancia ha relegado ese acceso pendiente. Unas veces por pereza (‘la mandra’ catalana), temas familiares o meteorológicas y, las más, por la proximidad con el poderoso Festival de Cinema de Sitges, el cual provoca un cansancio a todos los niveles, ha coartado de alguna manera ese deber como aficionado al cine y al ‘fantástico’, en particular, a visitarlo. Pues bien, las circunstancias y las cartas astrales se dieron para imbuirme ni que fuera por unos días en tan atípico y bien intencionado Festival. Digo lo de atípico puesto que está gestionado por un grupo de amigos, que se deben a un género (preferentemente, al terrorífico) con total entrega y empatía, con
En estreno
 
ESPECIAL FRED ZINNEMANN (PARTE I, 1942-1952)
Cineasta poseedor de una de la selecta carrera cinematográfica conformado por una veintena de largometrajes, la obra de Fred Zinnemann (1907-1997) ha sido objeto de la publicación de un libro monográfico editado por Cátedra, dentro de su veterana colección Signo e Imagen / Cineastas, y escrita por el director de contenidos de cinearchivo.net Christian Aguilera. Aprovechando esta circunstancia, en cinearchivo.net publicamos un dossier dividido en dos partes dedicado al cine de Fred Zinnemann con el análisis de la plana mayor de sus largometrajes. En esta primera entrega podemos encontrar títulos como Los ángeles perdidos (1948), Hombres (1950) y Teresa (1951), que conforman una especie de trilogía de la postguerra, y que sirvieron para asentar la noción del neorrealismo en los Estados Unidos. Para completar el especial daremos cobertura a la reseña del libro sobre Fred Zinnemann, el primero que aparece en el mercado sobre su obra en lengua castellana.
FALLECE A LOS 90 AÑOS EL ACTOR MAX VON SYDOW
Aunque no por esperada resulta menos triste la noticia del fallecimiento el pasado 2 de febrero de Kirk Douglas, quien a sus 103 años se había convertido en uno de los actores más longevos de la Historia del Cine. Uno de los momentos más emotivos de la pasada edición de los premios Oscar fue cuando se honró tributo a Kirk Douglas una semana después de su
52 EDICIÓN DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES'019
Lo primero que nos viene a la retira ante el estreno de un Festival de Cine con mayúsculas como el de Sitges es su presentación a la sociedad en forma de póster y reflejo a la vez de aquello que será homenajeado a simple vista. Normalmente, identifica a un título dentro de una efeméride elegida casi al azar. Este año era el turno de Mad Max, salvajes de autopista (1979).
GHOSTLAND (2018) (EDICIÓN COLECCIONISTA STEELBOOK)
Paulina y sus dos hijas adolescentes, Beth y Vera, heredan una casa de una de sus tías. La primera noche en su nuevo hogar, en pleno campo, sufren el ataque de dos intrusos. Los tres miembros femeninos deberán luchar sin fin para lograr salvar sus propias vidas. Dieciséis años después, Beth es una novelista de éxito, mientras que su hermana Vera, víctima de desequilibrios mentales, vive aún con su madre en aquella casa maldita. Cuando las tres vuelven a reunirse en ese lugar, una ola de acontecimientos infernales se desata de nuevo
JOKER (2019)
Tras la sorpresa causada por la obtención del León de Oro del Festival de Venecia de este año, 2019, la película de Todd Phillips ha llegado a las pantallas para que el espectador pueda por fin comprobar cómo un film adscrito, en principio, a un género tan codificado como el de los superhéroes (cabe recordar que el Joker es popularmente conocido como el máximo rival y supervillano de
STAR WARS: LOS ARCHIVOS (EPISODIOS IV - VI: 1977-1983)
En 1971 George Lucas recibió veinte mil dólares por dos años de trabajo en la cinta distópica THX1179 que escribió y dirigido. Siete años más tarde, el cineasta californiano se convirtió en uno de los Golden boy
CARLOS SAURA: EN BUSCA DE LA LUZ

Editorial: Berenice (Grupo Almuzara). 
Subtítulo: En busca de la luz.
Colección: Chaplin.
Autor: Natalio Grueso. 
Fecha de publicación: octubre de 2019.
256 pp. 15,0 x 24,0 cm. Rústica con solapas.

En la amplia bibliografía dedicada al cineasta Carlos Saura sigue destacando por su amenidad y rigor el volumen que le dedicara Agustín Sánchez Vidal que llegaba hasta los albores de los años ochenta y comprendía, por tanto, el periodo más luminoso y creativo de la obra del cineasta aragonés. Sigue sorprendiendo, dentro de esa bibliografía, que una colección como la de Cineastas de Cátedra siga omitiendo su figura teniendo en cuenta que ya ha dedicado entregas sesudas a otros cineastas eminentes y no tan eminentes del cine español.
Natalio Grueso, hombre de registros varios y fecunda trayectoria teatral, añade otro capítulo a la bibliografía del cineasta, huyendo en este caso de las fuentes y de las referencias bibliográficas, para exponer un retrato Carlos Saura junto a Geraldine Chaplin, fiel colaboradora sobre todo durante la decada de los 70.en cercanía del artista con un título hermoso y muy fotográfico, En busca de la luz, que tiene que ver con la primera vocación artística del cineasta, la que tiene que ver con la fotografía.  
La obra de Saura deslumbra y nace de un contexto muy determinado porque ya nos enseñó Ortega y Gasset aquello del hombre y su circunstancia. Y en Saura la circunstancia de la Guerra Civil marca su memoria primera y algunos memorables momentos de su cine en el que lírica y desgarro se suman para ofrecer un fresco vivísimo de un tiempo y de un país. Algunas de sus mejores obras responden al ambiente opresivo de la guerra y sus consecuencias, a veces como metáfora y otras como paisaje emocional. Obras tan rotundas como La caza (1965) cobijan la persistencia en la sociedad franquista del recuerdo bélico, de la confrontación y del odio amortiguado detrás de las ventanas del que escribió en verso Miguel Hernández. Por mucho que Saura tenga opiniones encontradas sobre la parabólica La caza, esta es sin duda su película más emblemática, la que va a marcar su cine posterior en el que caben otras obras maestras como Peppermint frappé (1967), La prima Angélica (1973), Cría Cuervos (1975) o Elisa, vida mía (1977) de la que se suele hablarse menos, pero que constituye otro momento culminante del cineasta oscense como Con los ojos vendados (1978) o Deprisa, deprisa (1980), obras palpitantes que saben trasmitir el momento histórico al que pertenecen, la convulsión del tardofranquismo y de la transición democrática.  Es una obviedad que a partir de los ochenta el cine de Saura bucea en otras formas de cine y pierde algo del pulso y la personalidad de antaño.
    Natalio Grueso realiza un perfil de Saura en la complicidad. Tiene esa ventaja como ya le aconteció con Woody Allen a quien dedicó otro libro muy personal. Pese a ello puede echarse en falta un mayor ahondamiento en la biografía de Saura, en su relación con otros cineastas y con el propio contexto del cine español. Teniendo esa posibilidad el libro parece quedarse a medio camino si lo comparamos con otras propuestas de aproximación a la obra de Saura que con anterioridad han penetrado en su universo.
Carlos Saura junto a Vittorio Storaro, su director de fotografia en buena parte de sus films.Carlos Saura, en busca de la luz (2019) constituye, en cualquier caso, una obra necesaria, por los muchos significados que la obra trascendente de Saura tiene, por esa mirada siempre inquieta hacia quien ha sabido aunar la ficción con el documental musical que surge a partir de su encuentro con Antonio Gades en el que se revela en plenitud el Saura que indaga en el flamenco. En todos esos ámbitos Saura ha posado una mirada deslumbrante, sonora e inspiradora, sustentada en una permanente curiosidad desde aquella ópera prima que titulara Los golfos hasta nuestros días.
    Todo pudiera resumirse en aquella reflexión sauriana con la que Grueso culmina su obra: «Siempre he pensado que el cine está muy próximo a la caverna de Platón en la que se concentran los espejos múltiples de la noche y se cuentan historias para exorcizar el miedo. El cine, con su elasticidad en la expresión de tiempos y espacios, es lo más semejante a la duermevela y al sueño, a las imágenes que se entremezclan antes del definitivo fundido en negro: la muerte».•
Luis García Gil