39 EDICIÓN BIFFF (BELGIUM INTERNATIONAL FANTASTIC FILM FESTIVAL) '21
A la hora de hablar sobre festivales de Cine Fantástico alrededor del mundo, convendría tener en valor a uno de los más longevos en este determinado sector: el BIFFF. El Belgium Fantasy Film Festival, que cumple este año su 39 edición, marcado, ¿cómo no?, por la maldita pandemia que ha azotado a medio mundo y al otro, también. Un valor incalculable ya resulta hacer una edición, sea en el formato que sea, cuando lo más fácil sería abandonar una organización con las restricciones impuestas por los diferentes gobiernos de cada país. Por causas ya
En estreno
 
ESPECIAL «PETER WEIR REVISITADO» (1974-2010)
Cumplida una docena de años desde que Peter Lindsay Weir (n. 1944) dirigió su última película hasta la fecha, Camino a la libertad (2010), la publicación por parte del sello Cultbooks del libro que presumiblemente sea el más completo editado en español sobre el cineasta australiano sirve al propósito de publicar en cinearchivo.net un dossier «Weir revisitado». Además del análisis de
ADIÓS A UN ICONO DEL CINE FRANCÉS, JEAN-PAUL BELMONDO
Las presencias en público de Jean-Paul Belmondo en los últimos años escaseaban debido a los problemas de salud que padecía. El pasado 7 de septiembre conocíamos la noticia de la muerte de Belmondo, a quien la República Francesa, con Emmanuel Macron a la cabeza en calidad de Presidente de la nación, tributó honores de estado al que había sido uno de sus intérpretes de mayor reconocimiento internacional. Con una larga
LIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES'020
En el contexto social en el que vivimos celebrar un festival con lo que ello significa debería resultar, cuanto menos, una temeridad. Sin embargo, el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Sitges se celebró sin aparentes problemas, más allá de las restricciones de horario y limitaciones de aforo. Las consideraciones al respecto son varias y precisas, que convendría matizar en su justo punto, antes de pasar a analizar lo que fue y ha sido un acontecimiento de
FELLINI DE LOS ESPÍRITUS (2020)
Documental que explora en aspectos poco conocidos o que apenas han trascendido de la personalidad de Federico Fellini, cineasta nacido en Rimini en 1920 y fallecido en 1993. Imágenes de la celebración del funeral de estado de Fellini sirve de punto de partida a esta pieza cinematográfica que se suma a la conmemoración del centenario del natalicio de uno de los cineastas más influyentes de su época.
JOKER (2019)
Tras la sorpresa causada por la obtención del León de Oro del Festival de Venecia de este año, 2019, la película de Todd Phillips ha llegado a las pantallas para que el espectador pueda por fin comprobar cómo un film adscrito, en principio, a un género tan codificado como el de los superhéroes (cabe recordar que el Joker es popularmente conocido como el máximo rival y supervillano de
STAR WARS: LOS ARCHIVOS (EPISODIOS I - III: 1999-2005) (ESPECIAL GEORGE LUCAS)
En la convención de Star Wars celebrada en 1987, coincidiendo con el décimo aniversario del estreno de la pieza fundacional, a requerimiento de algunos fans asistentes al evento George Lucas se mostró impreciso en relación a la posibilidad de dar forma a las dos nuevas trilogías que había imaginado tras el impresionante éxito cosechado con la primera. Presumiblemente, en su fuero interno abrigaba la opción de materializarlas siempre que los avances tecnológicos lo permitieran. Ya superado el ecuador de la década de los ochenta no parecía, pues, que semejante escenario estuviera a punto de darse. Así pues, a la espera de acontecimientos relevantes en el ámbito de la
ESO NO ESTABA EN MI LIBRO DE HISTORIA DEL CINE

Editorial: Almuzara. 
Autor: Javier Ortega. 
Fecha de publicación: febrero de 2021.
350 pp. 15,0 x 24,0 cm. Rústica con solapas.

El décimo título de la serie que opera bajo el genérico «Eso no estaba en mi libro…», publicado dentro de la colección Historia del sello andaluz Almuzara, atiende a una perspectiva en el haber de su autor Javier Ortega acorde a las dinámicas propias del siglo XXI. Por ello, no nos debería sorprender que Ortega (rei)vindique la importancia de dos actrices como Hedy Lamarr y Olivia de Havilland, quienes supieron derribar determinadas barreras en mundos esencialmente dominados por el género masculino, cautivo de incurrir en comportamientos machistas. En el caso de la austríaca Hedy Kiesler, una década después de haber protagonizado el primer desnudo integral femenino, unió esfuerzos con el compositor George Antheil —a la sazón, vecino en su residencia dorada en Beverly Hills— para crear un sistema de transmisión por radio con saltos de frecuencia, lo que podríamos convenir en señalar como el embrión de los principios que rigen los sistemas Bluetooth y el WI-FI que ya forman parte de nuestra cotidianeidad. Por su La actriz Hedy Lamarr.parte, Olivia de Havilland, hastiada de las condiciones contractuales draconianas impuestas por la major Warner Bros. decidió interponer una denuncia al estudio que acabó en la Corte Suprema de los Estados Unidos. El contencioso tardó más de dos años en resolverse pero finalmente falló a favor de una actriz que llegó a centenaria –concretamente, cumplió ciento cuatro años antes de certificarse su deceso en 2020--, sentando un precedente judicial bajo la denominación «La ley de Havilland». Asimismo, Ortega hace extensible semejante posicionamiento (rei)vindicativo a favor de las mujeres dedicando la parte final del apartado «El cine español» a dejar constancia del papel jugado por Josefina Molina, Ana Mariscal y Pilar Miró, una suerte de «tridente» que contribuyó sobremanera a que paulatinamente se incorporaran al medio cinematográfico en calidad de directoras y/o guionistas Gracia Querejeta, Isabel Coixet e Íciar Bollaín. Afortunadamente, una lista de mujeres cineastas que ha ido aumentando exponencialmente en los últimos años.
    Sin lugar a dudas, esta «perspectiva de género» adoptada por Javier Ortega «no estaba» en la inmensa mayoría de libros de historia publicados en el siglo pasado que pueden consultarse, como tampoco determinados enfoques en exceso condescendientes con la verdadera naturaleza ideológica, por ejemplo, del denominado «padre» de la sintaxis cinematográfica, David W. Griffith, un ferviente seguidor de los postulados reaccionarios y xenófobos del Ku-Kux-Klan. Con todo, el autor de este ensayo otorga a Griffith, además de sus revolucionarias contribuciones en el ámbito del lenguaje cinematográfico, la importancia de formar parte del selecto grupo de pioneros del Séptimo Arte, aquel capaz de crear los cimientos de lo que parte de la inteligenzia de finales del siglo XIX y principios del siglo XX calificaban de «espectáculo de barraca» que difícilmA la dcha. el cineasta David W. Griffith en pleno rodaje.ente podría tener recorrido más allá de un puñado de años. Para desmentir tamaño vaticinio Griffith rodó El nacimiento de una nación (1915) e Intolerancia (1916) —con un signo notoriamente desigual en taquilla—, dos piezas de arte —eso sí, con una lectura de corte racista por lo que compete al primer título— que no pasarían inadvertidos por Charles Chaplin y Douglas Fairbanks. Así pues, los tres cineastas junto a la esposa de este último, Mary Pickford —una de las actrices que asimismo quedan alineadas con la lista de mujeres cuya contribución Ortega pone en valor— fundaron en 1919 la United Artists, una de las majors sobre la que se sustenta el Studio System, de cuyo funcionamiento se ocupa el autor sevillano en uno de los apartados del libro. El declive del «Sistema de Estudios» dio pie a la creación de lo que podríamos denominar «El nuevo Hollywood», en el marco del cual expresaron su talento cineastas como Francis Coppola, Steven Spielberg o Martin Scorsese, entre muchos otros. Ortega no disimula su afinidad por esta generación de cineastas, aquella que presumiblemente sirvió para ir larvando un gusto cinematográfico exquisito que reserva alguna que otra sorpresa en uno de los postreros capítulos, «Rodajes infernales y películas malditas» cuando hace una evaluación de los atributos de Stalker (1979), una propuesta brindada por el ruso Andréi Tarkovski de vocación críptica.
En cierto sentido, al margen de ser un ensayo de corte historicista, la presente obra puede interpretarse como una «carta de amor» de su autor hacia el Séptimo Arte, en que no faltan a la cita algunos de los «protagonistas» de anteriores ensayos cinematográficos de Ortega —léase Charles Chaplin y Steven Spielberg— y de otros escritores pertenecientes a la órbita de Berenice (la «hermana pequeña» de Almuzara si se permite la expresión) —John Williams— como Andrés Valverde. La relevancia de Williams queda patente en el breve apartado «La música también se ve», en un escrito que deja entrever lo aleatorio de determinadas decisiones adoptadas por cineastas de la presente centuria que incluso llegan a conceder un carácter marginal a la composición musical. Indicios de un desapego por parte de su autor con ciertas tendencias actuales que se corrigen en sentido contrario a la esencia de un arte derivado de la consolidación de un modelo industrial del que se encarga de marcar sus ítems con un afán didáctico y entretenido. Por ello cabe saludar la aparición de esta obra presidida por una excelente portada (con un Alfred Hitchcock bronceado, uno de los catorce «directores estrella» que merecen apartado propio) con la mirada puesta en conquistar a nuevos cinéfilos y servir de «repaso» para aquellos con una «militancia» acreditada, eso sí, pero desde la óptica propia de un siglo que ha cubierto la quinta parte de su recorrido.•
 
Christian Aguilera