II FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINEMA DE BARCELONA 2018
Lejos de un glamour que identifica otro tipo de certámenes ubicados, generalmente en las zonas costeras (Cannes, Venecia, Sitges, …), la segunda edición del Festival de Cinema de Barcelona Sant Jordi basa su razón de ser en tres ejes que lo vertebran: el cine, la literatura y la historia. Cada una de ellas con su propio significado en este ecosistema audiovisual que empieza a decaer en su concepto inicial. Si bien, el cine fue inventado para socializar a masas ávidas de nuevas sensaciones, diversas plataformas buscan individualizar ese aspecto primigenio para dar paso a un consumo cada vez menos contenido. Ello pasa inclusive en certámenes cercanos en el tiempo, e incluso, solapándose con el que nos ocupa –caso del Festival de Cine de Autor de Barcelona-. En este sentido, el BCN FILM FEST recupera ese sentido por el compartir historia(s), libros en forma de películas
En estreno
 
ESPECIAL «2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO» (50 ANIVERSARIO)
Considerada en el momento de su estreno un auténtico acontecimiento que escapa al marco estrictamente cinematográfico, cincuenta años después 2001: una odisea del espacio (1968) sigue siendo un título que despierta la curiosidad y el interés de las nuevas generaciones de espectadores. En cinearchivo.net queremos rendir tributo a esta mítica producción de la Metro-Goldwyn-Mayer con la publicación de un total de ocho artículos y/o ensayos, siete de los cuales referidos a aspectos que hacen referencia a la película dirigida por Stanley Kubrick, y un octavo que analiza el contenido de una propuesta como 2010: odisea dos (1984) y que asimismo sirve de enlace para el posterior dossier a publicar en
FALLECE A LOS 98 AÑOS EL DIRECTOR MICHAEL ANDERSON
Retirado de los platós cinematográfico desde hacía veinte años, Michael Anderson falleció en Canadá el pasado 25 de abril, próximo a cumplir su centenario. Cabe remontarnos hasta mediados los años treinta para constatar la precocidad de Anderson en el medio cinematográfico, oficiando de ayudante de dirección para posteriormente asumir tareas de dirección, siendo la década de los cincuenta y de los sesenta en las que se mostraría más prolífico. A pesar de haber participado en numerosas producciones, sin duda La vuelta al mundo en ochenta días (1954) --por la
50 EDICIÓN DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES '017
Si por algo se caracteriza un Festival como es el de Sitges en Octubre, alargando la temporada veraniega, es el de su localización, aislada de cualquier vestigio de urbanismo y actualidad fuera del estrictamente cinéfilo -término dicho sea de paso que no es del agrado de un servidor-.
EL BLURAY DEL MES: «ELLE» (2017)
Michèle Leblanc arrastra consigo un tormentoso pasado. Instalada en la cincuentena, Michèle ha tratado de rehacer su vida para que el peso del pasado no la resulte insoportable. Sin embargo, la madura mujer sufre el ataque de un encapuchado en su propio domicilio hasta el punto que la viola. En un momento dado, cuando sufre un segundo ataque Michèle, copropietaria de una empresa de tecnología digital relativa a los vídeojuegos, lo pone en conocimiento de su círculo de amistades, incluyendo a su ex pareja y padre de su único hijo varón, Richard, un escritor frustrado por la falta de éxito. Entre los sospechosos de haber cometido la agresión sexual se encuentra uno de los jóvenes empleados de la empresa que Michèle y Anna comparten propiedad. Entre tanto, Michèle mantiene una furtiva relación sexual con Robert, el marido de Anna.
LA BANDA SONORA DEL MES: «THE BGF» (2016)
Si tomamos un intervalo temporal relativamente breve —de unos cuantos meses— podemos valorar la función de la música en el cine de Steven Spielberg contando con compositores distintos, un ejercicio que rara vez podríamos llevar a cabo al referirnos a la obra del cineasta
EL LIBRO DEL MES: «THE MAKING OF STANLEY KUBRICK'S 2001: A SPACE ODYSSEY» (ESPECIAL 2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO)
Una nota informativa fechada el 23 de febrero de 1965 con membrete de la Metro-Goldwyn-Mayer llevaba el siguiente encabezamiento: «Stanley Kubrick to Film Journey Beyond the Stars in Cinerama for MGM». En su contenido de dos hojas de color amarillento mecanografiadas se daba varias pistas por dónde se dirigía una producción de la que aún despejar numerosas incógnitas. Era el punto de partida de un
FALLECE A LOS 98 AÑOS EL DIRECTOR MICHAEL ANDERSON


Retirado de los platós cinematográfico desde hacía veinte años, Michael Anderson (1920-2018) falleció en Canadá el pasado 25 de abril, próximo a cumplir su centenario. Cabe remontarnos hasta mediados los años treinta para constatar la precocidad de Anderson en el medio cinematográfico, oficiando de ayudante de dirección para posteriormente asumir tareas de dirección, siendo la década de los cincuenta y de los sesenta en las que se mostraría más prolífico. A pesar de haber participado en numerosas producciones, sin duda La vuelta al mundo en ochenta días (1956) por la que obtuvo su única nominación al Oscar®, La fuga de Logan (1976) y el díptico Las sandalias del pescador (1968) y La papisa Juana (1972) siguen siendo de las más recordadas en el imaginario colectivo de los aficionados al cine y, en particular, de una determinada generación que asistía a las proyecciones en salas comerciales de auténticos espectáculos rodados en formatos revolucionarios para la época
. En cinearchivo.net, a modo de homenaje a Michael Anderson publicaremos a finales de mayo dentro del apartado Clásicos de nuestro tiempo un artículo sobre Las sandalias del pescador (1968), que este año cumple precisamente su 50 aniversario. 

Tomando los nombres de los escritores o novelistas Harold Pinter, Morris L.West, Lawrence Durrell, George Orwell o Julio Verne -que trascienden a su propia faceta literaria para ser considerados referencias obligadas en sus respectivos géneros-, se podría advertir que la carrera cinematográfica de Michael Anderson sería, cuanto menos, ambiciosa. Sin embargo, la trayectoria profesional de Anderson ha estado en exceso mediatizada por la impronta de los productores con los que ha trabajado. Desde su plasmación orwelliana en 1984, el director británico advirtió una plena subordinación respecto al productor de turno, como sucedió con Richard Todd, inventor del sistema Todd-AO, en La vuelta al mundo en 80 días, Gary Cooper en Sombras de sospecha, Harold Hecht, antiguo socio de Burt Lancaster y del polifacético James Hill, en Patrulla secreta y Salvaje y encantador, y Carlo Ponti en Operación Crossbow, en la que, obviamente, aparece su esposa Sophia Loren. Incluso en los films en los que cabría albergar una mayor capacidad de maniobra por parte de Anderson, como La fuga de Logan, se constata idéntica relación profesional. Pese al carácter disciplinado y sumiso por el que ha transitado la carrera de Anderson, se desvela una atracción por lo fantástico, por el cine bélico y por la intriga, al tiempo que se constata un oportunismo en sus propuestas (Orca, la ballena asesina, como réplica de Tiburón, Conspiración en Berlín, que bebe de las fuentes de la saga Bond). Así pues, la primera aproximación a la ciencia-ficción fue 1984, como respuesta al éxito que despertó la serie televisiva homónima creada por Nigel Kneale, artífice de otra acreditada serie británica de la época, El doctor Quatermass, y siguiendo la política de adaptaciones cinematográficas de la obra de George Orwell, emprendida por John Halas en Animal's Farm (1955). Anderson retomó el género de la mano del húngaro George Pal, ya en su decadencia profesional, con una versión para el celuloide del personaje concebido por Lester Dent, Doc Savage, el hombre de bronze, que coincidía con la edad de oro de los cómics americanos, sobretodo de la factoría Marvel. La casualidad quiso que Anderson substituyera al que había sido su productor y coguionista un año antes para realizar La fuga de Logan, una historia situada en el siglo XXIII, que aporta una visión futurista, quizás no tan derrotista como la mostrada en diversas producciones de los setenta (Rollerball, Cuando el destino nos alcance, etc.), sino suscrita más en el ámbito de la utopía, propugnada por el propio George Orwell en su obra literaria o Ray Bradbury en Fahrenheit 451. La gran acogida que se dispensó a La fuga de Logan, redundó en la creación de una serie de televisión. No sería hasta finales de los ochenta cuando Anderson se acercaría nuevamente al género con Millenium, cuando ya sonaban lejanos los ecos de los films de science-fiction con un metalenguaje filosófico(2001: una odisea del espacio, THX 1138, la "saga galáctica", Star Trek, etc.), que queda patente en la frase final expresada por el robot interpretado por Robert Joy: "Este no es el fin. Este no es el principio del fin, es el fin del principio". Una sentencia que invitaba a una continuación, pero el fiasco económico desaconsejó a la Fox cualquier intento por recuperar el argumento de Millenium. Por otra parte, la estima de Anderson por el cine bélico permanece como una pequeña representación de este género, siempre considerado de segundo rango, en la que no faltan las operaciones que marcan el curso de la guerra (Yang-tse Incident, Operación Crossbow) y las misiones afectadas por un fenómeno natural (Patrulla de rescate). Anderson también se avino a los postulados del cine de intriga, centrado en los misterios palaciegos (Las sandalias del pescador, La papisa Juana), en los tribunales militares (Culpable sin rostro) y en el espionaje secreto (Conspiración en Berlín), aunque también abordó la comedia sentimental en Salvaje y encantador y Los jóvenes caníbales, al servicio de las parejas en la vida real Tony Curtis-Christine Kaufman y Robert Wagner-Natalie Wood, respectivamente.•