39 EDICIÓN BIFFF (BELGIUM INTERNATIONAL FANTASTIC FILM FESTIVAL) '21
A la hora de hablar sobre festivales de Cine Fantástico alrededor del mundo, convendría tener en valor a uno de los más longevos en este determinado sector: el BIFFF. El Belgium Fantasy Film Festival, que cumple este año su 39 edición, marcado, ¿cómo no?, por la maldita pandemia que ha azotado a medio mundo y al otro, también. Un valor incalculable ya resulta hacer una edición, sea en el formato que sea, cuando lo más fácil sería abandonar una organización con las restricciones impuestas por los diferentes gobiernos de cada país. Por causas ya
En estreno
 
ESPECIAL GEORGE LUCAS (1971-2005)
El 24 de mayo de 1977 La guerra de las galaxias cursaba su estreno mundial un título que cambiaría para siempre el devenir de la industria cinematográfica estadounidense. Su principal artífice, George Lucas (n. 1944) había invertido cuatro años de su vida a un proyecto que, en principio, parecía quedar encuadrado en la serie B pero que con el paso de los meses irían creciendo sus expectativas de llegar al público de manera masiva gracias al respaldo financiero y de distribución de la Fox bajo el mandato de Alan Ladd Jr. Coincidiendo con el cumplimiento del 77 aniversario --una cifra «mágica»-- de George Lucas el pasado viernes 14 de mayo publicamos en cinearchivo.net un dossier dedicado a su obra como director, muy inferior en títulos a los que ha producido ya sea en el seno de la franquicia galáctica o fuera de la misma. Asimismo, los análisis
EL ACTOR GEORGE SEGAL FALLECE A LOS 87 AÑOS
Coincidiendo con el décimo aniversario del fallecimiento de Elizabeth Taylor, uno de sus coprotagonistas en ¿Quíén teme a Virginia Wolf? (1966), George Segal, hizo lo propio el pasado 23 de marzo. Recién cumplidos los 87 años, Segal encontró la muerte a causa de complicaciones sufridas en el curso de una operación. Actor de largo recorrido, Segal inició su singladura profesional alternando televisión, teatro y cine, este último el medio que le dio a conocer a partir de la referida adaptación de la pieza de Edward Albee por la que obtuvo su única nominación al Oscar®. A modo de
V EDICIÓN BCN FILM FESTIVAL '21
Quinta edición de un certamen que nació con vocación de Festival popular y que ha consolidado en este lustro una capacidad de convocatoria cada vez mayor, aun cuando la situación de pandemia ha condicionado, solo en parte, su razón de ser. Como apuntamos el año anterior, la ejecución de un festival de este nivel en aras de ser justos en tal situación es, cuanto menos, un gesto honorable y decidido a enorgullecer al séptimo arte.
ROMA (2018)
Colonia “La Roma”, Ciudad de Méjico, año 1971. Cleo es una ama de llaves que trabaja en la casa de una familia de clase media en Ciudad de Méjico, compuesta por el matrimonio, los cuatro hijos, la abuela y el perro. El día a día va uniendo a la familia con Cleo, cuando el padre de familia se va, Aparentemente a Canadá a un congreso médico, y cuando Cleo queda embarazada
JOKER (2019)
Tras la sorpresa causada por la obtención del León de Oro del Festival de Venecia de este año, 2019, la película de Todd Phillips ha llegado a las pantallas para que el espectador pueda por fin comprobar cómo un film adscrito, en principio, a un género tan codificado como el de los superhéroes (cabe recordar que el Joker es popularmente conocido como el máximo rival y supervillano de
STAR WARS: LOS ARCHIVOS (EPISODIOS I - III: 1999-2005) (ESPECIAL GEORGE LUCAS)
En la convención de Star Wars celebrada en 1987, coincidiendo con el décimo aniversario del estreno de la pieza fundacional, a requerimiento de algunos fans asistentes al evento George Lucas se mostró impreciso en relación a la posibilidad de dar forma a las dos nuevas trilogías que había imaginado tras el impresionante éxito cosechado con la primera. Presumiblemente, en su fuero interno abrigaba la opción de materializarlas siempre que los avances tecnológicos lo permitieran. Ya superado el ecuador de la década de los ochenta no parecía, pues, que semejante escenario estuviera a punto de darse. Así pues, a la espera de acontecimientos relevantes en el ámbito de la
FILMS DE CULTO DEL SIGLO XX Y DEL SIGLO XXI (TOMA 126): «CARRETERA ASFALTADA EN DOS DIRECCIONES» (1971) (HOMENAJE A MONTE HELLMAN)


Fallecido el pasado 20 de abril, a los noventa y un años, Monte Hellman (1929-2021) respondía al prototipo de cineasta norteamericano adscrito a la serie B, operando bajo el ala protectora de los hermanos Gene y Roger Corman. Para la Corman Factory hizo todo tipo de encargos después de debutar tras las cámaras, Beast from Haunted Cave (1957). En 1971, cumplidos con creces los cuarenta años, rodó la que sigue siendo considerada su pieza cinematográfica más reivindicada, Carretera asfaltada en dos direcciones, protagonizada por dos músicos de notable predicamento entre la juventud estadounidense en aquel periodo, James Taylor y Dennis Wilson (uno de los miembros de los Beach Boys). A modo de homenaje a Hellman publicamos en cinearchivo.net este extenso artículo sobre un film considerado tras su fracaso comercial un título inequívocamente «de culto».     
 
   
Por Christian Aguilera

Por muy diversas razones el calificativo de cult movie se ajusta como un guante a Carrretera asfaltada de dos direcciones. Su estreno en nuestro país, recién inaugurada la década de los ochenta y, al poco de fallecer, víctima de un suicidio, su protagonista femenina —Laurie Bird, compañera sentimental de Art Garfunkel—reportaría escasos dividendos a la compañía distribuidora, pero marcaría el camino de su rango de «culto» que iría creciendo con el devenir de los años. Transcurridas cuatro décadas desde la fecha de su producción, Carretera asfaltada de dos direcciones sigue siendo una muestra válida de road movie concebida con una gran libertad creativa y que parece trazar círculos concéntricos en torno al concepto matriz que gobierna su discurso crítico: el nihilismo.
James Taylor y Monte Hellman durante un descanso del rodaje de "Carretera asfaltada de dos direcciones".En buena lid, para contar una historia desde esta perspectiva humanista, cabría encontrar a un director out-system como Monte Hellman, cuya trayectoria cinematográfica hasta entonces se movía en los arrabales de la todopoderosa Industria que tenía en Los Ángeles uno de sus centros neurálgicos. Hellman se situaría no demasiado lejos de la Meca del cine, pero en regímenes de producción tipificados dentro de la serie «B» en adelante. Gene Corman —hermano de Roger Corman—, a través de Northern Pictures, daría la alternativa tras las cámaras a Hellman en Beast from Haunted Cave (1959), quien en ese periodo se había consagrado a labores de montador. De aquel semillero de talentos que operaban en las distintas compañías de los hermanos Corman, Jack Nicholson sería el profesional que más despuntaría al cabo de los años. Pero por aquellas fechas Nicholson mostraba inquietudes que iban más allá de la interpretación y convino con Hellman —quien había trabajado «de tapadillo» en El terror (1963)— transformar en guión una historia que este último y Fred Roos habían ideado. La cinta de aventuras Flight to Fury (1964) precedería al díptico A través del huracán (1966) y El tiroteo (1967), en la que Nicholson se mostraba en pantalla con un aspecto desaliñado que casaba con un paisaje que trata de mostrarse como el reverso del western pulcro, filmado en un esplendoroso technicolor, el recurso visual que había dominado la escena del género en la década anterior. A partir de exhibirse este prototipo de westerns baratos —aptos para ser estrenados en «programa doble», como mandaban los cánones de la época—, a Monte Hellman se le empezaría a perder la pista ya que las producciones que ha logrado levantar hasta la fecha se contabilizan muy por debajo de sus contribuciones no acreditadas. Haciendo extensible la afortunada expresión script doctor para aquellos que reescriben en la sombra guiones que empezaron otros, Monte Hellman podría catalogarse como el máximo exponente del concepto «director doctor» en el seno de la industria norteamericana contemporánea. Carretera asfaltada en dos direcciones escaparía a esa dinámica habitual en la que se ha movido Hellman a lo largo de medio siglo, rubricando la dirección del que pasa por ser su trabajo más reputado y al que los coineusseurs identifican de motu propio con su nombre y apellido.
 
Viaje de ida
 
Guiado por la intuición pero también por las conclusiones que había extraido de los «experimentos» de algunos de sus compañeros de camadilla en la AIP de Roger Corman —en especial, Bob Rafelson con su opera prima Head (1968), interpretada, además de Nicholson y Peter Fonda, por el grupo The Monkees—, Hellman dispuso para Carretera asfaltada en dos direcciones contar con dos músicos para dar vida a la pareja protagonista. Así pues, James Taylor —quien acababa de sacar al mercado su álbum de debut, Sweet Baby Jane (1969)— y Dennis Wilson —batería de los Beach Boys— se involucraron por primera y única vez en labores de interpretación. Bien es cierto que la exigencia actoral que requería una propuesta del calado de Carretera asfaltada en dos direcciones se situaba en un espectro bajo ya que el planteamiento de director y guionista —Rudolph Wurlitzer (futuro responsable del script de Pat Garret y Billy the Kid), con una breve aparición en pantalla— era optar por la naturalidad sin menoscabo de que se ciñieran a unos mínimos exigidos que propiciara que el proyecto avanzara según el programa previsto. Tan sólo de esta forma Universal accedería a su distribución para una producción cuyo modesto presupuesto se cubriría merced a capital proveniente de Inglaterra en la persona de Michael Laughin. Para la ocasión éste crearía su propia productora, pero ninguno de los cuatro proyectos que financiaría en un solo año se transformaría ni tan siquiera en un amago de éxito. El consuelo que le quedaría a Laughin es que Carretera asfaltada de dos direcciones se localizaría por tiempo indefinido en la lista de las cintas más buscadas por rastreadores de «rarezas» de distintas latitudes. En virtud de esta aureola mítica que ha rodeado a este tipo de producciones tan solicitadas por su imposibilidad a ser visionadas, se dejaría en segundo plano la realidad sobre una cinta que exhibe, a partes iguales, carencias y defectos.
   El guión de Carretera asfaltada de dos direcciones se iría modelando a partir de un esquema narrativo típicamente de western. No en vano, las road movies que empezaban a «circular» en los años setenta pueden leerse como una derivación de un género, el del western, que había entrado en vía muerta. Asimismo, en el film dirigido por Hellman se advierte un trazo en paralelo a la construcción de esos jóvenes desnortados que tan bien supo perfilar Nicholas Ray. De tal suerte, Wurlitzer y Hellman construyeron la secuencia inicial a imagen y semejanza de la que abre Rebelde sin causa (1955), en la que la luz de la luna se erige en «testimonio» de una carrera automovilística clandestina que coloca al filo de la navaja a sus jóvenes pilotos. Pero, a diferencia de la mítica cinta concebida por Ray, en Carretera asfaltada en dos direcciones el cineasta neoyorquino despoja de cualquier amago de afectación o impostura la interpretación de esos jóvenes que parecen prescindir de todo lo que se mueve a su alrededor, salvo el Chevrolet del 59 del que se expresan casi en términos familiares. Rostros hieráticos que tan sólo dejan entrever una mueca de satisfacción cuando rugen los motores en pistas clandestinas que se sitúan en los aledaños de las ciudades que, como si se tratara de una línea de puntos, marcan el itinerario a lo largo y ancho del centro y el sur de los Estados Unidos. Un hombre de mediana edad que obedece a las iniciales G. T. O. (Warren Oates) que cubre un itinerio similar, busca en la pareja de jóvenes calor humano con el que vencer una soledad que lo desgasta, como si se trataran de las ruedas de los neumáticos de su deportivo de color amarillo. El «cuadro» lo completa una chica que se encuentra a las puertas de la mayoría de edad y que ha crecido escuchando a los Rolling Stones, dejándose llevar por una brisa de libertad «patrimonio» del movimiento hippie. Carretera asfaltada en dos direcciones no escatima esfuerzos a la hora de armar un discurso esencialmente combativo en el dibujo de una América que «fabrica» jóvenes dispuestos a imbuirse de un concepto nihilista, arrastrados por una idea común de desamparo y el saberse que viajan hacia un destino desconocido. Las palabras de G. T. O., que pronuncia para sí mismo, parecen tener un aliento de advertencia para con sus compañeros de carretera: «He de salir del país para mantener el equilibrio». Ambos chicos, ya sin la compañía de la joven —que define con la mirada la necesidad de cambiar de aires junto a una persona de similar edad apostada en una cafetería de carretera—, atienden a una sola idea: no perder de vista el trazado del asfalto. Desafiar a la vida es la única esperanza que les queda. Carretera asfaltada... concluye con un plano medio ubicado desde la parte trasera del automóvil (un recurso que Hellman emplea en diversas ocasiones) en el que la pantalla, desde su margen superior izquierdo, empieza a quemar. Un plano críptico que parece apuntar hacia la fatalidad del personaje encarnado por James Taylor, pero que realidad encierra un velado homenaje a Persona (1966) de Ingmar Bergman. De esta forma, Wurlitzer y Hellman ponen el punto final a una historia cuyo «motor» funciona gracias a a habilitar tiempos muertos, a las expresiones cotidianas, las miradas y, por encima de todo, los silencios, en sintonía con el universo del cineasta sueco.•
 

Próximo título a publicar (7 de julio de 2021):   

FURIA DE TITANES (1980)

(Homenaje a Ray Harryhausen)

 


Histórico de «Films de culto del siglo XX

y del siglo XXI»


 

ACT OF VIOLENCE  (1949, Fred Zinnemann)
     (1971, Richard C. Sarafian)
MÁS RÁPIDO QUE EL VIENTO (1958, Robert Parrish)