40 EDICIÓN DEL FESTIVAL DE CINE DE TERROR DE MOLINS DE REI '21
Despojado de cualquier etiqueta que pueda llevar a engaño, se celebró en la ciudad del Baix Llobregat, de forma presencial entre el 7 y el 17 de noviembre del presente año, la edición XL del conocido popularmente como Terrormolins. Un evento en sí mismo que amplía horizontes año tras año y que intenta desmarcarse de la ampulosidad de certámenes de mayor envergadura. Este año, celebrando el 40 aniversario y 48 años después de su primera presencia en forma de Maratón de 16 horas de cine de terror —una de las pioneras a nivel europeo— en 1973 —curiosamente fecha en la que aparece acreditada la producción “encontrada” de
En estreno
 
ESPECIAL «JOHN FRANKENHEIMER REVISITADO» (PARTE I, 1957-1973)
El próximo verano se cumplirán veinte años del fallecimiento de John Frankenheimer (1930-2020). Coincidiendo con la salida al mercado del libro publicado por el sello Kane Ediciones que está llamado a convertirse en una obra de referencia sobre la obra del cineasta neoyorquino, en cinearchivo.net damos cabido a un Especial John Frankenheimer revisitado con la publicación de artículos complementarios al dossier que vio la luz en nuestra web en febrero y marzo de 2011. Entre estos artículos computa el referido precisamente al contenido de John Frankenheimer: un francotirador en Hollywood (Kane Ediciones, 2021), escrito por Christian Aguilera dentro de la colección de la publicación de nuevo cuño titulada «La generación de la televisión», a mayor gloria de los realizadores surgidos de la pequeña pantalla que dieron el salto al medio cinematográfico entre mediados los años cincuenta y principios de los sesenta. Para esta primera parte del Especial analizamos los catorce primeros largometrajes de Frankenheimer, incluido Sueños prohibidos (1973), un título prácticamente invisible que forma parte del cuerpo análisis de la monografía de Christian Aguilera, cuya publicación sirve de "excusa" para regresar sobre la obra de uno de los mayores talentos del cine norteamericano de la segunda mitad del siglo XX.
ADIÓS AL CINEASTA PETER BOGDANOVICH, A LOS 82 AÑOS
Fallecido el pasado 6 de enero en su residencia angelina, según fuentes de la familia, por causas naturales, Peter Bogdanovich pasará a los anales por ser uno de los mayores divulgadores y conocedores de la Historia del Cine de los Estados Unidos. Crítico antes que cineasta (escribió en la prestigiosa revista Esquire), debutó como director de largometrajes a los veintiocho años con Un héroe anda suelto (1967), primera propuesta de un total de casi una veintena de películas que llegó a rodar a lo largo de cerca de cuarenta años. En cinearchivo.net rendimos nuestro particular
54 EDICIÓN DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES '21
Entre el 7 y el 17 de octubre de este año, se celebró la quincuagésima cuarta edición del Sitges Film Festival, como gusta internacionalizar a este emblemático certamen ubicado desde sus inicios en la blanca subur. Eso sí, autoproclamarse uno mismo como número uno del sector no es algo que podamos llamar falsa modestia, más bien autocomplacencia. Seremos los informadores y periodistas los que tengamos que elevar a dicha categoría esta verdad tangible en cifras y en número de proyecciones. Lo de la calidad es harina de otro costal.
FELLINI DE LOS ESPÍRITUS (2020)
Documental que explora en aspectos poco conocidos o que apenas han trascendido de la personalidad de Federico Fellini, cineasta nacido en Rimini en 1920 y fallecido en 1993. Imágenes de la celebración del funeral de estado de Fellini sirve de punto de partida a esta pieza cinematográfica que se suma a la conmemoración del centenario del natalicio de uno de los cineastas más influyentes de su época.
JOKER (2019)
Tras la sorpresa causada por la obtención del León de Oro del Festival de Venecia de este año, 2019, la película de Todd Phillips ha llegado a las pantallas para que el espectador pueda por fin comprobar cómo un film adscrito, en principio, a un género tan codificado como el de los superhéroes (cabe recordar que el Joker es popularmente conocido como el máximo rival y supervillano de
STAR WARS: LOS ARCHIVOS (EPISODIOS I - III: 1999-2005) (ESPECIAL GEORGE LUCAS)
En la convención de Star Wars celebrada en 1987, coincidiendo con el décimo aniversario del estreno de la pieza fundacional, a requerimiento de algunos fans asistentes al evento George Lucas se mostró impreciso en relación a la posibilidad de dar forma a las dos nuevas trilogías que había imaginado tras el impresionante éxito cosechado con la primera. Presumiblemente, en su fuero interno abrigaba la opción de materializarlas siempre que los avances tecnológicos lo permitieran. Ya superado el ecuador de la década de los ochenta no parecía, pues, que semejante escenario estuviera a punto de darse. Así pues, a la espera de acontecimientos relevantes en el ámbito de la
FILMS DE CULTO DEL SIGLO XX Y DEL SIGLO XXI (TOMA 129): «RAPTURE» (1965) (HOMENAJE A DEAN STOCKWELL)


El pasado mes de noviembre fallecía a los ochenta y cinco años Dean Stockwell, quien fuera actor infantil y juvenil, y que alcanzara un cierto relieve internacional con su papel de asesino dotado de un eleveado coeficiente intelectual en Impulso criminal (1959). A partir de la década siguiente Stockwell frecuentó con mayor asiduidad si cabe la gran pantalla, localizándose en el ecuador de la misma Rapture (1965), en la que da cabida a otro personaje perseguido y/o requerido por la justicia. En cinearchivo.net publicamos un artículo sobre Rapture, un título de culto objeto de reivindicación y que constituye uno de los más sólidos trabajos de su realizador John Guillermin, a quien su viuda Mary Guillermin dedicó una biografía de reciente publicación, The Man, the Myth, the Movies (2020) en plena pandemia de la COVID-19.         
 
   
Por Christian Aguilera

El primer día de octubre de 2015 Ronald Bergan hizo una semblanza de John Guillermin en The Guardian en función de su deceso a los ochenta y nueve años de edad. Prácticamente Bergan repasa su filmografía desde sus comienzos hasta su etapa final pero descuida el que, a juicio de un servidor, podría ser considerado uno de sus mejores trabajos tras las cámaras: Rapture (1965). En la reciente biografía sobre el cineasta inglés —The Man, the Myth, The Movies (2020)— escrita por la que fuera su segunda esposa, Mary Guillermin, queda patente que se trataba de un proyecto especial en atención a que la cámara se emplazó en Francia, el país de sus progenitores. A punto de cumplir cuarenta años, pues, John Guillermin se reencontró con sus orígenes en una propuesta que abona el carácter itinerante de una obra fílmica iniciada en el campo del documental y, a renglón seguido, instalada en las películas de serie B británicas. Al igual que tantos otros realizadores ingleses de su generación o de la anterior, el salto al cine estadounidense implicaría de facto que sus contribuciones al cine británico quedaran eclipsada, más aún si cabe al haber acometido diversas producciones de bajo presupuesto que podríamos colegir con un sesgo próximo al concepto de las quota quickies. Inequívocamente, su presencia al frente de la producción de Rapture supuso un punto de inflexión en su singladura profesional, teniendo a su cargo a profesionales de la talla del cameraman Marcel Grignon (1914-1990), del compositor Georges Delerue (1924-1992) y del guionista Stanley Mann (1928-2016). Este último, sin lugar a dudas, vivió su mejor año a nivel profesional en 1965: suyos fueron los libretos de Rapture, El coleccionista (1965), Viento en las velas (1965) y Al día siguiente (1965), sendas adaptaciones de las novelas de Phyllis Hastings, John Fowles y Richard Hughes y George Barr, respectivamente. La única de las féminas del cuarteto de escritores, Phyllis Hastings (1904-1994) vio publicada al cumplir el medio siglo Rapture in My Rags (1954), mereciendo una reedición diez años más tarde indistintamente con el título original y otro de carácter alegórico, el de Scarecrow Lover. El de Rapture sería el que se impuso para su correspondiente adaptación cinematográfica completada en el ecuador de la década de los sesenta con un cuadro interpretativo masculino encabezado por los norteamericanos Melvyn Douglas (al poco de concluir su concurso en Hud por la que había sido retribuido con un Oscar® al Mejor Secundario) y Dean Stockwell. Todo ello formaba parte del acuerdo de coproducción entre Francia y los Estados Unidos.     
 
Amour fou en el marco de la Bretaña francesa
 
 Aunque John Guillermin ya había empleado el formato CinemaScope en  Cañones de Batasi (1962), la elección de la emulsión en blanco parecía, en términos comerciales, un “retroceso”, no así desde un prisma estilístico. Mérito de Guillermin y del operador jefe Grignon fue aferrarse a un concepto visual en que invariablemente el blanco y negro permitía una lectura acorde con lo relatado, en que entra en juego una turbulenta relación establecida entre un joven, prófugo de la justicia, próximo a la treintena —Joseph (Stockwell), en cierta manera una prolongación de su encarnación en Impulso criminal (1959)— y una adolescente —Agnes (Patricia Gozzi)— que no ha podido superar la pérdida de su madre y queda al cuidado de su madrastra de tendencias ninfómanas —Karen (Gunnel Lindblom) y de su padre —Lurband (Douglas)—, torturado por su pasado y dejando que la escritura actúe de “antídoto” frente a su sentimiento de culpa. Para un director al que suele de tacharse —no sin cierto desdén— de «impersonal» y «funcional» llevando consigo colgando la etiqueta de «artesano», un film como Rapture llama a la sorpresa si nos detenemos en el manejo de Guillermin de los encuadres, en ocasiones inclinados en justa correspondencia con el corpus dramático de una historia de tintes góticos que progresa hacia su final con la convicción por parte del espectador que ese amor fou entre un joven frisando la treintena y una chica adolescente no tiene visos de prosperar. Precisamente, en su tramo final apreciamos en toda su intensidad el ejercicio de estilo al que quedó fiado Guillermin, anticipando la tragedia de Joseph cuando observamos en un plano semizenital la luz de la bombilla de una habitación de un inmueble donde se instalan temporalmente la pareja, que podríamos equiparar su “silueta” al de una horca. Semejante perspectiva metafórica gana terreno asimismo en la escena en que Lurband lanza al acantilado la muñeca de Agnes para desesperación de ésta. De algún modo, la escena en cuestión vuelve a “reproducirse” cuando Joseph, herido en la espalda, se precipita al vacío cayendo en el mismo sitio. A continuación, Agnes acude a socorrer a su amante, pero su cuerpo yace inerte y desfigurado, como el de la muñeca. Broche de oro a nivel dramático de una función cinematográfica que destila un savoir faire en cada una de sus escenas, imantadas de un sentimiento de tragedia, de asfixia de unos individuos que tan solo pueden escapar de un clima opresivo sintiéndose el uno al lado del otro, (retro)alimentando un amor que se sabe con fecha de caducidad, en que Agnes parece “visualizar” a Joseph conforme su tabla de salvación por un doble efecto, el del “padre protector” y el de un amor platónico. Por su parte, Joseph se siente atraído por esa figura atormentada porque no es más que una proyección de sus propios fantasmas.
Inédita en salas comerciales en nuestro país en pleno tardofranquismo por razones óbvias, Rapture sigue siendo materia pendiente de reivindicación sobre todo debido a su práctica ausencia de pases televisivos y su nula edición en formato digital, amén de la imposibilidad de ser contemplada en la gran pantalla donde mejor pueden ser evaluadas las excelencias de una propuesta cinematográfica dirigida por John Guillermin, el director titular de algunos de los mainstreams de los años setenta, caso de El coloso en llamas (1974), King Kong (1976) y Muerte en El Nilo (1978), adaptación al celuloide de la novela homónima de Agatha Christie, escritora situada a años luz de relevancia mediática de Phyllis Hastings, quien llegó a nonagenaria sin haber saborado el éxito allén de las fronteras del Reino Unido.•                       
 

Próximo título a publicar (12 de enero de 2022):   

¡ALERTA, MISILES! (1977, Robert Aldrich) 

 

 


Histórico de «Films de culto del siglo XX

y del siglo XXI»


 

ACT OF VIOLENCE  (1949, Fred Zinnemann)
     (1971, Richard C. Sarafian)
MÁS RÁPIDO QUE EL VIENTO (1958, Robert Parrish)